La suspensión de las PASO profundizó la crisis interna en Unión por la Patria y aceleró las negociaciones electorales en la provincia de Buenos Aires. Sergio Massa busca mediar entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof, mientras el Senado se prepara para definir el futuro del peronismo bonaerense.
La suspensión de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) generó un sismo en el escenario político argentino. La votación en Diputados expuso profundas divisiones en Unión por la Patria (UxP), reflejando un cambio de era. No solo los sectores más cercanos al oficialismo votaron a favor, sino también massistas, gobernadores del norte y legisladores porteños. Esta fragmentación marcó una ruptura con la disciplina impuesta por Cristina Fernández de Kirchner y reveló que no temen votar junto al Gobierno de Javier Milei.
En el Instituto Patria intentaron minimizar el impacto. Un dirigente de La Cámpora justificó el resultado al asegurar que “cada uno tiene una estrategia electoral en la cabeza”. Sin embargo, la división quedó al descubierto y dejó al peronismo en estado de alerta y desconfianza. La estrategia de Germán Martínez para contener las fugas no logró evitar que el antecedente pese en futuras votaciones.
A pesar de la crisis interna, el peronismo espera la suspensión definitiva de las PASO para reorganizarse. La sanción en el Senado se da por hecha y permitiría activar la maquinaria electoral en la provincia de Buenos Aires, un territorio clave para la contienda electoral.
Massa y la reconfiguración electoral
Sergio Massa emergió como una figura clave en el debate. En UxP lo señalan como el artífice de las firmas de los diputados de Gerardo Zamora y Raúl Jalil, que fueron fundamentales para aprobar el proyecto. Los legisladores de su espacio votaron a favor en línea con la postura histórica del Frente Renovador.
Massa busca ocupar un rol de equilibrio en medio de la tensión entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof. Con la suspensión de las PASO, el gobernador bonaerense podría desdoblar las elecciones provinciales. Esta jugada le permitiría plebiscitar su gestión sin el peso de la elección presidencial. Sin embargo, Massa ofrece una alternativa para evitar una ruptura total: desdoblar la elección, pero sin adelantarla. Propone postergar la votación provincial hasta noviembre, unificando las campañas hasta las elecciones generales de octubre. De este modo, la elección bonaerense quedaría en manos de Kicillof y los intendentes, ya sin la presión de la disputa presidencial.
Un funcionario kicillofista en La Plata explicó: “Es un hecho que las PASO vuelan, a partir de ahí queda solo una discusión de fechas”. Con esta realidad sobre la mesa, surgen dos opciones: realizar las PASO provinciales en julio y celebrar elecciones generales concurrentes en octubre, o suspender las PASO provinciales y desdoblar la elección local de la nacional. La decisión dependerá de la capacidad de Kicillof para lograr un acuerdo con Cristina Kirchner, ya que necesita el respaldo legislativo para suspender las primarias.
Expectativas y estrategias electorales
En UxP anticipan que la suspensión de las PASO provocará un desdoblamiento de hecho, lo que complicará las estrategias electorales. Massa se muestra optimista sobre las posibilidades del peronismo en Buenos Aires, mientras que Cristina Kirchner mantiene una postura más cautelosa. La definición en el Senado será el punto de partida para las negociaciones y el reordenamiento electoral.
A pesar de que en el peronismo ya dan por hecho que no habrá PASO, el Senado aún debe tratar la media sanción de Diputados. La comisión de Asuntos Constitucionales comenzará el debate, aunque enfrenta un desafío en su liderazgo, ya que su anterior presidente, Edgardo Kueider, fue removido tras un escándalo financiero. La vicepresidenta del Senado, Victoria Villarruel, deberá asegurar el control de la comisión para avanzar con el proyecto.
Tensiones en el Senado y fracturas en UxP
El peronismo busca evitar una fractura como la de Diputados, pero la tarea no será sencilla. Senadores como Sergio Uñac ya manifestaron su apoyo a la suspensión de las PASO, mientras que otros, alineados con Zamora y Guillermo Andrada, también respaldarían la iniciativa del Gobierno. En este contexto, la conducción del interbloque peronista —liderada por José Mayans, Juliana di Tullio y Anabel Fernández Sagasti— enfrenta el desafío de reducir el costo político de la fragmentación interna.
El interbloque aún no definió su postura oficial, aunque evalúan permitir libertad de acción para evitar tensiones. Sin embargo, el miércoles, durante el encuentro en la comisión, se revelarán las posiciones finales. Victoria Villarruel estará atenta a las maniobras de Mayans, quien podría intentar complicar el tratamiento del proyecto. La vicepresidenta del Senado necesita los votos peronistas para mostrarle a Milei que logró sancionar la suspensión de las PASO.
El desenlace en el Senado marcará un punto de inflexión en la reorganización electoral del peronismo bonaerense. La definición sobre las fechas y modalidades electorales abrirá un nuevo capítulo en la disputa por el poder en el principal distrito del país.
