Al bloque oficialista de la Cámara Alta no le cierran los números, por eso llamaron a Teresita Quintela para convencerla de que apoye las retenciones.
La decisión de la senadora riojana Teresita Quintela de cambiar su voto afirmativo y rechazar la iniciativa oficialista de retenciones móviles encendió la alarma del kirchnerismo que, desesperado porque los números no son tal holgados como presuponía, la convocó anoche, de urgencia, a la Casa Rosada, según informa el Parlamentario.
La borocoteada anti-k de la riojana generó un vendaval de versiones que incrementó el nerviosismo oficialista, al punto que se comenzó a dudar del voto de la otra riojana, Ada Maza, quien era una fija adhesión para el Frente para la Victoria.
Así las cosas, Quintela debió explicar las razones de su cambio de parecer en Balcarce 50, donde se trató de convencerla para que reconsidere su postura. Un llamado que siembra dudas en la votación de mañana.
