Una veintena de intendentes impulsó a Sergio Massa como candidato a diputado. Son la génesis del Frente Renovador, un nuevo movimiento político que expresa la voluntad de cambio de época. Buscan imponer la agenda pública que el kirchnerismo desoye hace ya varios años.
Por Eduardo Román
Los municipios cobran la Tasa de ABL, reciben una coparticipación de salud de la Provincia, pero terminan atendiendo el resto de las demandas. Esto se ha dicho siempre, los jefes comunales “son la primera ventanilla de reclamos y de atención al vecino”.
Para garantizar la obra pública dependen de los fondos del gobierno nacional, quien muchas veces en esta “década ganada” extorsionaba a los intendentes para que formaran parte del kirchnerismo, porque si no la obra pública no llegaba más.
“Tuvimos que pasarnos al Frente para la Victoria, no nos quedaba otra”, dijo una vez un intendente varias veces borocotizado, vecinalista de ocasión en ese entonces. Esa frase sincera encerraba una dura realidad. ¿Qué otra cosa fue si no la fallida conformación de la Concertación Plural en 2007?
Sergio Massa se puso al frente de la conformación de un nuevo espacio de poder. Fue uno de los más castigados por el núcleo duro del kirchnerismo luego de la derrota electoral del 2009. Su alta imagen y la aprobación a su gestión en Tigre le permitieron sacar más votos que Néstor Kirchner. Desde ese momento fue mirado de reojo y duró apenas pocos días más en su cargo de Jefe de Gabinete.
Para colmo, los cables secretos de Wikileaks desnudaron la relación tirante con la Rosada y la Quinta de Olivos. La fanaticada K armó un cerco que lo dejó afuera, y desde allí el Jefe Comunal tejió relaciones firmes en el conurbano. La indiferencia del poder central no paralizó a Sergio Massa, que aprovechó la oportunidad y puso los cimientos de una nueva construcción.
El Frente Renovador nació desde una iniciativa suya, pero fueron los intendentes los que envalentonaron al tigrense, los que pusieron la oreja, los que muchas veces tuvieron valor para salir a reclamar al gobierno nacional y bonaerense. Fueron los Jefes Comunales que mantienen relación con Massa desde hace muchos años los que planteaban las críticas por lo bajo y mantenían lealtad por lo alto. Como le pasó al tigrense, no fueron escuchados ni tenidos en cuenta por el poder central. De unos años a esta parte el kirchnerismo buscó la obra pública y la foto, pero atendió poco y nada las demandas de los intendentes. Achicando el círculo, expandió la mesa de desencantados en el conurbano.
“El Frente Renovador es eso… la revolución de los coroneles. Nosotros decidimos pelear y darle marco normativo a las obligaciones que caen sobre los intendentes”, dijo Sergio Massa a LaNoticiaWeb.
“Queremos poner en términos de poder jurídico lo que hasta ahora es la realidad”, continuó el osado candidato a diputado que acaba de vencer a los aparatos de los gobiernos nacional y provincial en las PASO.
Así, con dirigentes que formaron parte del kirchnerismo pero que cada día se sentían menos representados, y con extrapartidarios que siempre alzaron la voz crítica, es que se fue gestando el Frente Renovador. Sergio Massa escuchó atento los concejos de sus dirigentes más cercanos, Gabriel Katopodis en San Martín, Luis Andreotti en San Fernando, Joaquín De La Torre en San Miguel. Y de a poco se fueron sumando. Hoy son más de 20 intendentes en toda la provincia de Buenos Aires. Todos tienen duras críticas al gobierno provincial y nacional, y quieren más herramientas para hacerse cargo de los problemas que las gestiones de Scioli y de Cristina no asumen, con la seguridad al frente de los reclamos.
Problemas de coparticipación con fondos mínimos que deberían llegar y no son recibidos, policías municipales con patrullajes y sistemas de cámaras propios, la posibilidad de diagramar el transporte público, escuelas cerradas y de huelga casi de manera constante, promesas eternas de obras públicas que nunca se hacen o que comienzan y quedan congeladas por falta de presupuesto, la obligación de tomar partido en el relato oficial y salir a realizar declaraciones rimbombantes en los temas de agenda del gobierno nacional (que suele ser muy diferente al día a día de los distritos).
El intendente de Tigre planteó ser una continuidad que rescate todo lo bueno que tuvo el kirchnerismo, y que resuelva rápidamente los puntos flacos del gobierno nacional, principalmente relacionados con las grietas que deja la crisis económica de dos años a esta parte. En el Frente Renovador presentaron un paquete de leyes que van desde la coparticipación, a los castigos a la corrupción de funcionarios, o el límite del pago de ganancias, la inflación, y el acuerdo con sectores empresarios e industriales para fomentar la inversión.
Pero también es un espacio con una mirada municipalizada. En el proyecto del massismo, además de la figura presidencial de Sergio Massa aparece un proyecto bonaerense donde los distritos cobren un protagonismo mucho mayor al que tienen. Darío Giustozzi, de Almirante Brown, y Gabriel Katopodis, son posibilidades concretas en ese sentido.
