Dirigentes agropecuarios y representantes portuarios se reunieron con senadores oficialistas y opositores en la Legislatura bonaerense con el objeto de detener o modificar el proyecto impulsado desde el Ejecutivo provincial, sin embargo el oficialismo se negó a dar marcha atrás. Hoy la Reforma Impositiva se convertiría en Ley.
Manifestaciones, reuniones y discusiones. Nada fue suficiente para que el bloque oficialista decidiera dar marcha atrás, o al menos modificar, la Ley de Reforma Impositiva que ya tiene media sanción en la Cámara de Diputados y que hoy el Senado podría convertir en Ley.
Entidades agrarias y representantes portuarios desfilaron ayer por la Legislatura bonaerense para reunirse con legisladores opositores y oficialistas a fin de presentarles sus críticas al proyecto. En paralelo, una marcha convocada por la Mesa Agropecuaria Provincial, protestaba a las puertas de la Cámara Alta desde las 11 de la mañana, bajo la protección de los paraguas.
Los ruralistas criticaron el revalúo del impuesto Inmobiliario Rural y el gravamen a la actividad portuaria, e insistieron en una aumento en la coparticipación de la provincia. Pero aunque el oficialismo se mostró abierto al diálogo, no negoció la aprobación de la Reforma.
“Ha sido mucho más claro y más profundo el entendimiento con la oposición. Hay una conciencia en el bloque de senadores del Frente para la Victoria, pero una disciplina partidaria los lleva a que voten el proyecto tal como viene.” expresó Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria Argentina (FAA), tras el encuentro con los legisladores. “Muchos senadores entienden e íntimamente están de acuerdo, pero mientras tanto se va a terminar votando contrariamente a los intereses de los bonaerenses”, agregó.
En el mismo sentido Mario Llambías, de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), manifestó: “En la reunión con los senadores del Frente hubo una sensación de que ellos están cumpliendo con una necesidad presupuestaria de la provincia por arriba de las soluciones que podrían dar”. Y advirtió “En un momento de crispación como éste aumentar la presión impositiva puede ser un mal síntoma de lo que puede llegar a pasar”.
Por su parte, Ariel Guerrieri, de la Sociedad Rural Argentina por Buenos Aires, mostró su indignación ante la postura del oficialismo: “Se nos indica que van a hacer una mesa para ver cómo pueden mejorar de alguna manera esto. Cuando le planteamos que la mesa había que realizarla antes de la votación, que me parece lo mas lógico para no votar la ley y después reformarla, nos dijeron que no, que la ley la tienen que votar igual.” A lo que añadió “ellos nos reconocieron que el impuesto inmobiliario era insignificante en recaudación, son 100 millones de pesos, para el descalabro provincial no significa nada y para el productor se le hace impagable. Esto va a traer mal humor y seguramente decidiremos alguna acción a seguir”.
Pero a pesar de que los dirigentes agropecuarios coincidieron en advertir que la aprobación de la ley tendrá sus consecuencias, expresaron que las medidas a tomar serán discutidas con el conjunto de los productores. Sin embargo, durante una conferencia de prensa realizada en la Cámara de Comercio platense, descartaron estar presentes hoy en el Senado ya que concluyeron que “no valía la pena. Claramente la decisión es votarlo o votarlo”.
RESPUESTA OFICIAL
Luego de las reuniones de los legisladores con el campo, el gobernador Daniel Scioli brindó una conferencia de prensa acompañado por el ministro de Economía Alejandro Arlía, el titular de ARBA Rafael Perelmiter, el jefe de Gabinete Alberto Pérez y el ministro de Producción Martín Ferré.
Scioli defendió la reforma y expresó que es un intento por “buscar una estructura fiscal con mayor equidad, más progresiva, más justa en la provincia de Buenos Aires, que le permita adaptarse a la realidad urbana y productiva.”.
Defendió también el impuesto Inmobiliario Rural incluido en el paquete. “Tenemos que ir buscando cierta adecuación a la realidad, en el sentido de la distancia enorme que hay entre el valor fiscal y el valor del mercado que hay en los campos” manifestó y agregó “Cómo explico yo que una casa, un castillo, que vale más de 5 millones de pesos no paga nada, y una casita de un trabajador, en un barrio humilde, paga impuestos. La Reforma indica que está orientada a buscar equidad, que el 87 por ciento quede exento de todo pago de impuesto de inmobiliario urbano, está orientado en ese sentido”.
Por su parte, Perelmiter hizo una detallada explicación del proyecto y resaltó que tener una tasa cero en siete millones de hectáreas “es histórico e inédito en la provincia de Buenos Aires”, haciendo referencia a las tierras que quedan exentas por estar afectadas por la sequía.
A lo que agregó “los campos que más sufren el aumento, en la zona norte de la provincia, una de las regiones mas fértiles del planeta apenas llegan al 0.3 % del valor de mercado". Enfatizando también que la reforma “de ninguna manera resigna el criterio de progresividad y equidad que este gobierno se ha fijado en materia de política impositiva desde el primer momento”.
EL RECLAMO PORTUARIO
De manera paralela a la protesta agropecuaria, el sector portuario presentó sus críticas. Representantes y trabajadores de los puertos bonaerenses también se reunieron con los senadores oficialistas y opositores.
La queja se centró en el gravamen a la carga y descarga en las terminales portuarias, que atenta con la competitividad de las mismas y podría significar la pérdida de muchos puestos de trabajo.
Tal como manifestó el presidente del bloque del ARI-CC en el Senado, Javier Mor Roig: “Tanto el puerto de San Nicolás como el de Bahía Blanca están en una situación muy complicada porque la producción tendería a sacar sus productos por los puertos de Santa Fe o de Río Negro que tienen una diferencia importante con los de la provincia de Buenos Aires. Y esto repercute en un deterioro no sólo en la producción sino en las fuentes laborales que se verían en peligro a través de esta decisión del gobierno provincial.”
Cabe destacar que si bien desde el oficialismo señalaron que el proyecto se aprobará sin modificaciones, según trascendidos podrían impulsar una especie de “compensación” posterior que corrija los errores de la norma.
Por Laura Elisandro
