Cristina Kirchner encabezó un acto por el 38º aniversario del triunfo electoral de Héctor Cámpora, a quien no mencionó. Evitó referencias a su eventual candidatura y entre los logros del kirchnerismo resaltó cuando Néstor Kirchner encabezó en 2005 "el rechazo a un nuevo coloniaje", en recuerdo de la cumbre de Mar del Plata. Ausencia de Moyano y de los "barones" del conurbano, sólo estuvieron algunos intendentes kirchneristas de la tercera sección electoral.
Por Eduardo Román
"Ahora, mirado desde lejos parece fácil. Cuánta crítica hartera, cuántas peleas y discusiones... Y cuánto tiempo perdido. No se enrosquen ni se dejen enroscar en discusiones bizantinas que no tienen nada que ver con lo que le importa a la sociedad. No se metan en los errores que sí hemos cometidos nosotros cuando éramos jóvenes", indicó esta tarde la Presidente.
En un discurso que duró casi 40 minutos, rodeada de todo su gabinete nacional, Cristina Kirchner evitó hacer referencia a Héctor Cámpora, pese a que el acto había sido convocado por su victoria de 1973, y sí calificó al encuentro como "un homenaje a nosotros mismos".
Cristina estuvo rodeada de jóvenes de La Cámpora, el Frente Transversal y del Movimiento Evita, entre otros, y se pudo ver a los gobernadores Daniel Scioli, acompañado de su ministra Cristina Álvarez Rodríguez, Sergio Uribarri, Jorge Capitanich y José Luis Gioja, en conflicto nepótico con su hermano por haber impulsado su re-reelección en San Juan.
Entre los intendentes que dijeron presentes, se encontraban Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora, el “Barba” Gutiérrez de Quilmes y Dardo Pérez, de Lanús, entre otros. La Juventud Nacional Sindical dijo presente a través de Facundo Moyano, pero su padre así como el grueso de los intendentes del PJ, brillaron por su ausencia.
Por San Martín, se vio a unos eufóricos Magui Gagey, Daniel Rizzi y Leonardo Grosso, junto a Alejandro Phatouros y Matías Pérez, entre otros, mezclados en el palco, pero también entre las 50.000 personas que acompañaron desde las tribunas.
EL DISCURSO
El núcleo del mensaje presidencial -que desde un principio aclaró que hablaría en su condición de militante peronista- fueron los jóvenes, a quienes les pidió que construyan "su propia historia".
"Yo les pido que tengan ejemplos, pero sean ustedes mismos. El gran vínculo que nos une a todos desde 1810 es el inmenso compromiso con los intereses de la Nación y el pueblo, que son la misma cosa", prosiguió.
En esa línea recomendó que cuando "incorporen a otros argentinos", no le pregunten "cuál es su historia" política o a qué partido están afiliados. "Pregúnteles si están de acuerdo con la asignación unviersal por hijo", inició la mandataria para repasar los logros de su gestión y la de su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner.
En ese racconto, la mandataria recordó la participación de Kirchner durante la Cumbre de las Américas que se desarrolló en el año 2005, en Mar del Plata. En aquella oportunidad, el ex presidente argentino lideró la postura de no sumar a los países de la región al ALCA, como pretendían los Estados Unidos.
