El jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, lanzó la iniciativa. Impulsa un proyecto que reforme la ley electoral e introduzca las internas abiertas y simultáneas para todos los partidos políticos que compitan a nivel provincial. Desde la Coalición dicen que es una “trampa” para enredar a la oposición “en la interna de Kirchner y Solá”.
El oficialismo bonaerense intentará aprobar en la Legislatura un proyecto que imponga internas abiertas para las candidaturas a nivel provincial antes de las elecciones de octubre.
Se trata de una iniciativa del sciolismo, que contaría con el aval del ex presidente Néstor Kirchner y que le serviría al oficialismo bonaerense como una herramienta para sondear sus posibilidades de vencer en octubre y medir al peronismo disidente que encabezan los diputados nacionales Felipe Solá y Francisco De Narváez.
A su vez, la interna sería una especie de examen de conciencia para los peronistas que hoy transitan a media agua entre el oficialismo y la rebeldía, en un intento de detener la sangría de legisladores y demás funcionarios que últimamente se pasan al felipismo y otras expresiones autónomas de la Casa Rosada.
Por otro lado, al incluir a todos los partidos, esta interna es una clara estrategia para dividir aguas en la oposición, ya que obligaría a aquellos que están intentando conformar trabajosas alianzas –como es el caso de la Coalición Cívica y la UCR– a apurar la designación de una sola cabeza de serie en las listas, lo que siempre genera conflictos.
LA METODOLOGÍA
Fuentes oficiales del gobierno de Daniel Scioli anticiparon que el proyecto busca “transparentar” la elección de octubre a nivel provincial –ya que la norma no alcanzará el nivel de diputados nacionales–, para que todos los partidos tengan sus candidatos elegidos “democráticamente”.
Esas fuentes aclararon que el formato de las internas será idéntico a las “primarias” que se estilan en Estados Unidos, en las que los candidatos de los diferentes partidos políticos deben pasar por un proceso de elección interna dentro del partido pero en el que pueden votar todos los ciudadanos, con el objetivo de que haya tan sólo un candidato por partido y así se reduzca el número de candidatos para una elección.
Además, anticiparon que de aprobarse el proyecto, las internas se harían unos tres meses antes de la elección de octubre y serían de carácter obligatorio, es decir que todos los ciudadanos de entre 18 y 70 años tendrán que votar por un solo candidato y ya no será necesario que esten afiliados a un partido político para incidir en su oferta electoral.
Es decir que un afiliado a la UCR de toda la vida podrá decidir sobre quién encabezará el PJ, pero al hacer esto no podrá votar sobre el partido de su preferencia, pues al poner dos boletas diferentes en el sobre estaría impugnando su voto automáticamente.
UN GUIÑO A SOLÁ Y DE NARVÁEZ
Según las fuentes del gobierno de Scioli, el proyecto se halla en “borrador”, está abierto a las modificaciones que quieran realizar tanto los legisladores del oficialismo como de la oposición y llegará recién en los próximos días a la Legislatura, lo que explica la sorpresa de algunos diputados incluso del oficialismo, que se enteraron de la iniciativa por el diario de esta mañana.
Las fuentes confirmaron que invitaron a Solá y De Narváez a participar de la interna, “para cumplir con un viejo lema de Juan Domingo Perón: el que gana conduce y el que pierde acompaña”, afirmaron.
Una manera un tanto complicada de tratar de regresar al redil del PJ a estos dirigentes que hoy están embarcados en una alianza con un extrapartidario como es PRO. Resulta realmente inverosímil imaginar que estos dirigentes acepten participar de una interna abierta en la que jugará el poderoso aparato del PJ y eventualmente ante una derrota, se vean forzados a apoyar las listas del oficialismo que irían en la boleta, por ejemplo, con una eventual candidatura a diputado nacional de Néstor Kirchner.
“Lo vamos a estudiar cuando llegue el proyecto, por ahora todo lo que sabemos es lo que publicó Clarín”, dijo el diputado Ismael Passaglia, uno de los referentes del espacio que encabeza Solá, quien arriesgó: “lanzan este globo de ensayo porque tienen miedo, saben que Felipe mide bien”.
“Además, las internas son sólo un gastadero de plata”, agregó Passaglia.
En octubre se renueva la mitad de las dos cámaras de la Legislatura, es decir que se eligen 46 diputados y 23 senadores.
RECHAZO DE LA COALICIÓN
En una nota al diario Clarín, el jefe de Gabinete de Scioli, Alberto Pérez, había dicho que daba por descontado “que la oposición acompañará esta iniciativa".
Pero la réplica de la oposición fue contundente: Walter Martello, diputado bonaerense de la Coalición Cívica, declaró a La Política Online que la iniciativa “es una maniobra del oficialismo para legitimar la trampa, para meter a la oposición en un conflicto que tiene Kirchner con Solá”.
Martello anticipó que su bancada (de 14 diputados) rechazará rotundamente el proyecto, ya que cree que “cada partido debe decidir sus candidatos de acuerdo a lo que dice su propia Carta Orgánica” y además sostuvo que ´”este mecanismo ya fracasó en la provincia de Buenos Aires”, en referencia a una reforma electoral producida en 2002, que introdujo las internas abiertas pero que finalmente fue derogada en 2005.
Por último, Martello declaró a este medio que si el oficialismo quiere hacer transparentes las elecciones, “que implemente la boleta única y haga caso de nuestro proyecto para que los presidentes de mesa provengan sí o sí del poder judicial o de la Dirección General de Escuelas”.
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