Francisco De Narváez y Julio Cobos se alertaron ante la caída de su intención de voto y del crecimiento de la presidente Cristina Fernández. Urgente se pusieron a elaborar estrategias que intenten juntar a los sectores opositores en una especie de acuerdo nacional multipartidario. ¿Los radicales alfonsinistas aceptarían los términos de este frente o podría haber fractura? ¿El GEN y el socialismo convalidarían a cobistas con el Colorado?
Alertados por las distintas encuestas conocidas en los últimos días, referentes importantes de la oposición nacional mantuvieron reuniones para elaborar estrategias que busquen hacerle frente al crecimiento de Cristina Fernández ante un virtual escenario electoral.
Uno de los más movilizados es Francisco De Narváez, que mantuvo una reunión secreta con el vicepresidente Julio Cobos hace pocos días. Ambos dirigentes se habían sacado fotos juntos luego de las elecciones legislativas, a modo de llamado de atención a sus socios políticos.
En el cobismo apuestan fuerte a las internas abiertas y al acompañamiento del electorado independiente y extrapartidario. Confían en el mendocino para dar batalla por la presidencial, pero antes tienen el escollo puertas adentro del partido con Ricardo Alfonsín y la reciente pronunciación de Ernesto Sanz.
Por su parte, en el francisquismo apuestan a reeditar la buena performance del “colorado” en el 2009 para quedarse con la Provincia de Buenos Aires. Pero la relación con Mauricio Macri parece más fría que en aquellos días. Saben que necesitan un candidato a la Casa Rosada. Así las cosas, ambos sectores meditan la posibilidad de jugar en conjunto, con Cobos presidente y De Narváez gobernador.
Enrique “Coti” Nosiglia, histórico armador radical, convoca reuniones y busca convencer a los correligionarios para que se sienten en la mesa. La movida, por ahora, encuentra predispuesto únicamente a Julio Cobos. Es difícil pensar que en el resto del Acuerdo Cívico y Social, con Binner, Alfonsín y Stolbizer, se vea con buenos ojos este armado.
En terreno bonaerense el que quiere pisar fuerte es el intendente de San Isidro Gustavo Posse. El Jefe Comunal estaría dispuesto al diálogo. De concretar algún acuerdo bonaerense,algunos analizan que podría producirse un cisma en el partido, pero también los hay más optimistas. Se intenta generar una corriente de opinión, para que todos los partidos NO kirchneristas se unan en primera vuelta y no en un hipotético ballotaje. De esta manera se podrían asegurar intendencias, gobernaciones y mejores posiciones legislativas que jugando todos separados y recién asociados para UNA EVENTUAL SEGUNDA VUELTA.
Por ahora un poco alejado, Eduardo Duhalde presta atención, aunque tiene tendido un puente de diálogo con Rodolfo Terragno. Con el Peronismo Federal en baja debido a la salida de dirigentes de peso nacional, el ex presidente afina el oído a las negociaciones. La idea de los mentores de "Acuerdo de Unidad Nacional" antikirchnerista es también tentar al PRO a través de Rodríguez Larreta y proponerle cosas a "Pino" Solanas a través de su interlocutor Claudio Lozano.
Sin embargo, parece éste un argumento a pedir del programa 678: de esto a la Unión Democrática del 45 hay un paso.
