Cinco años después, y con una elección perdida, se comprueba que «La Morsa» no era Aníbal Fernández sino un exagente de la ex-SIDE.
Alberto Fernández escribió un tuit y fue categórico: “Parte de la Justicia, de la política y de los medios acordaron difamar y perseguir opositores”. ¿Por qué hizo esto el Presidente? Hay que leer un artículo en la sección policiales del diario Clarín para entender. Acá un resumen: “Numerosas fuentes sostienen que Pose es ‘La Morsa’, apodo que se le atribuyó a Aníbal Fernández para incriminarlo en el tráfico de efedrina”. Y “La Morsa” es Julio César Pose, exagente de la ex-Side.
En Argentina parte de la justicia, de la política y de los medios acordaron difamar y perseguir opositores. Cuando sus mentiras caen los mismos que hacían eso se corrigen como al pasar. Resulta que @FernandezAnibal no era “la Morsa”. En fin… https://t.co/UYdn89DMvy
— Alberto Fernández (@alferdez) September 13, 2020
Eso publicó el medio. Fin de la historia (5 años después y una elección perdida). Faltando una semana para las elecciones a gobernador, Aníbal Fernández debió ir a las urnas enfrentando las acusaciones mediáticas, todo a pesar de que las incriminaciones provenían de un preso y un expolicía sentado en el living de Elisa Carrió.
Martín Lanatta, condenado por el triple crimen de General Rodríguez, lanzó afirmaciones que luego su abogado desmintió, y el otro, José Luis Salerno, que se desdijo en la Justicia. Una operación sucia para ir contra un candidato político. Como se pregunta Macri, ¿queremos República o republiqueta?
