El parlamento de la Ciudad se ha mantenido al margen de las disputas nacionales, aunque asoman las primeras disidencias en el amplio oficialismo porteño.
Existe un lugar donde la interna de Juntos por el Cambio todavía no estalló. Las distintas fuerzas que conforman la coalición operan en forma pacífica en la Legislatura porteña, pero los múltiples candidatos que surgen para la Presidencia y para la Jefatura de Gobierno (con Horacio Rodríguez Larreta lanzado a lo primero y sin delfín blanqueado para lo segundo) amenazan con romper la armonía.
El interbloque de JxC en la Legislatura está conformado por 34 legisladores, lo que le asegura el quórum y las mayorías necesarias para aprobar leyes.
Además del PRO son parte de la bancada la Coalición Cívica, Republicanos Unidos, Confianza Pública, el Partido Socialista y la UCR Evolución. Seis espacios con muchos padrinos políticos cada uno con sus aspiraciones políticas.
Como si fuese poco, incluso dentro del PRO las bancas están repartidas entre varias terminales políticas. Sucede que de 13 legisladores amarillos apenas tres responden a Rodríguez Larreta.
En tanto, el presidente de la Legislatura, Emmanuel Ferrario, ingresó en diciembre a la casa. Se ganó la aprobación de los propios y la oposición, al tiempo que mantiene el orden de los explosivos cruces que sesión tras sesión tienen como protagonistas a los libertarios.
Previamente trabajó con María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires y en 2019 lo adoptó Rodríguez Larreta como uno de sus más cercanos. Ferrario reparte su afecto político con ambos, pero hoy, además de presidir el cuerpo, oficia de vicejefe de Gobierno.
El mismo número de legisladores que Rodríguez Larreta tiene Patricia Bullrich. Juan Pablo Arenaza, Carolina Estebarena y María Luisa González Estevarena juegan exclusivamente con la presidenta del PRO.
El resto se reparte entre Mauricio Macri, Marcos Peña, Cristian Ritondo y Diego Santilli. Mientras en el día a día legislativo se mantiene la calma, las tensiones afloran cuando se habla de las candidaturas de 2023.
Incluso Martín Lousteau, si se suman los propios y aliados dentro del radicalismo, posee al menos un legislador más que Rodríguez Larreta: Marcelo Gouman, Patricia Vischi, Diego Weck- responde a Angelici-, y Lucio Lapeña.
El radicalismo en CABA tiene una «bomba de tiempo» en sus manos, que podría estallar. La alianza «Tano» Angelici- Yacobitti- presidente UCR porteña- tiene fecha de caducidad. ¿Con quién se quedará Larreta para su construcción nacional?
En sus anhelos presidenciales, el jefe de Gobierno podría cerrar con Gerardo Morales a nivel nacional por la mejor fiscalización y olvidarse del tándem Yacobitti – Lousteau, quien tiene aspiraciones en la Ciudad.
Graciela Ocaña, por su parte, tiene tres legisladores, de los cuales Diego García Vilas es quien preside el bloque de Juntos por el Cambio.
La quita de coparticipación a la Ciudad frenó cualquier intento de obra de infraestructura de magnitud que requiere la aprobación de la Legislatura. En lo que va del año solo se debatieron dos temas relevantes: el nuevo estatuto docente y la ley de Integración Productiva e Impulso al Trabajo en Barrios Populares.
Para otros, la buena sintonía del bloque responde a que Rodríguez Larreta le abrió las listas de legisladores a todos los espacios y cedió puestos en el Gobierno de la Ciudad a los radicales.
Las diferencias afloran cuando se habla de la carrera electoral. Desde el ala de Bullrich sostienen que trabajarán para evitar que la tensión entre el jefe de Gobierno y la presidenta del PRO por la Casa Rosada escale se traslade a la Legislatura.
La semana pasada, en el marco de la sesión en la que el jefe de Gabinete Felipe Miguel brindó su informe de gestión, dos de los legisladores de Patricia Bullrich se ausentaron: Juan Pablo Arenaza y Carolina Estebarena. Trascendió que no estuvieron en el recinto en disconformidad con el proyecto lanzado por el PRO porteño para que ciudadanos comunes se anoten para ser candidatos.
A futuro existe un escenario en el que halcón y paloma unirían fuerzas: acordar un candidato para evitar la postulación de Lousteau en la Ciudad de Buenos Aires. La imagen imposible hoy la muestra a Bullrich como vicepresidenta de Rodríguez Larreta.
