Sanz logró que Cobos y Alfonsín se reúnan en el despacho del vice. Las gestiones de unidad por parte del titular de la UCR fracasaron. Ni la facción de Moreau y Storani alineado con Cobos, ni la de Alfonsín dan el brazo a torcer. Hoy a las 24 cierran las listas. Votan el 6 de junio.
El diputado nacional Ernesto Sanz fue claro con el jefe del bloque radical, Gerardo Morales: “Es una locura: si no arreglan en la provincia de Buenos Aires cómo vamos a hacer la unidad del partido”.
Horas antes, se le había frustrado un nuevo intento por mediar en la complicada disputa por la conducción del Comité Provincia de la Unión Cívica Radical, que se dirimirá en las internas del 6 de junio. Hoy a las 24 cierra la presentación de listas.
El diputado había logrado que el vicepresidente Julio César Cobos reciba –por segunda vez en la semana- al jefe de una de las dos facciones que disputan en la Provincia, nada más ni nada menos que Ricardo Alfonsín, el político con mejor imagen positiva del país, según varias encuestas
La postal de los tres únicos presidenciables de la UCR tironeando por el armado de listas en Buenos Aires es la mejor muestra del peso que históricamente tiene ese distrito -desde los tiempos de Hipólito Yrigoyen- para definir el mapa partidario. Aún en tiempos en que aparecen remotas sus expectativas de regresar al sillón mayor de La Plata, que no ocupa desde 1987.
La idea de un acuerdo entre Alfonsín, que se lanza al ruedo por primera vez con lista propia, y la alianza a la que aportan los seguidores bonaerenses de Cobos, fogoneada por los "históricos" Leopoldo Moreau y Federico Storani, quedó un pasó más lejos de concretarse tras la reunión.
Cobos quiso mostrar un equilibrio casi imposible, al recomendarle a "Ricardito" -como llaman intencionalmente al hijo del ex presidente sus rivales internos- que acepte intercalar en las listas dirigentes de ambos sectores. En cambio, Alfonsín retomó sin éxito su propuesta de acordar primero entre ellos dos exclusivamente, con la autoridad de ser quienes encabezan casi todas las encuestas de imagen pública, para luego hacerles una oferta a los dueños del aparato partidario.
La respuesta del cobismo fue clara: las espadas que acompañaron al vicepresidente en parte de esa charla se fueron directo a una oficina vecina al Congreso donde los esperaban Moreau, Storani y algunos de sus aliados -entre ellos César Martucci y Pascual Cappelleri- para pulir la lista con la que irán al combate.
Una sorpresa de la delegación que arribó allí desde la Presidencia del Senado fue que la integraba Gustavo Posse, el imbatible intendente de San Isidro que retornó a la UCR de la mano de Cobos para aspirar a la Gobernación en el 2011. Anoche, las lapiceras seguían gastando tinta en esas oficinas alquiladas por Moreau, antiguo enemigo de comarca de Posse y ahora reconciliado.
La única certeza por ahora es que el ex diputado Eduardo Santín (ligado a Moreau) enfrentará por el Comité Provincia al ex legislador provincial Miguel Bazze, delfín de Alfonsín, si no hay fumata a último momento. En tanto que el storanista Pedro Azcoiti conseguía el primer lugar en la lista de delegados al Comité Nacional, que del otro lado será encabezada por el propio hijo de Raúl Alfonsín.
El resultado marcará tendencia para la carrera presidencial. Cobos o Alfonsín sacarán ventaja según como les vaya a sus listas en la interna de junio. Aunque comparten un riesgo: que queden dañados y Sanz se les cuele en la pelea.
