Aunque desde el espacio insisten en exhibir unidad con actos, recorridas y mensajes coordinados, dos figuras claves del esquema presidencial sostienen una puja cada vez más evidente.
La disputa en La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires avanza de forma silenciosa pero firme. Aunque desde el espacio insisten en exhibir unidad con actos, recorridas y mensajes coordinados, dos figuras claves del esquema presidencial sostienen una puja cada vez más evidente. Por un lado, Sebastián Pareja, formalmente al mando del partido a nivel provincial y referente directo de Karina Milei. Por el otro, Santiago Caputo, operador estratégico del Presidente, que volvió al ruedo tras un breve repliegue y empuja una lógica distinta para la construcción bonaerense.
La confrontación no se muestra en público, pero atraviesa todos los niveles del armado libertario. Pareja conserva el control legal del partido, despliega una estructura territorial clásica y mantiene el manejo de las listas. Sin embargo, desde el sector alineado con Caputo cuestionan ese esquema. Acusan a Pareja de replicar prácticas del peronismo tradicional y de promover candidaturas funcionales a sus propios intereses. “Está armando para sí mismo, no para Milei”, afirmó una fuente del entorno caputista. Y comparó su rol con un objeto incómodo: “Pareja es el florero de la abuela: nadie lo quiere tirar, pero tampoco saben dónde ponerlo”.
Las diferencias van más allá de los nombres. El equipo de Caputo plantea una construcción basada en militancia leal, uso intensivo de redes sociales y conexión directa con el Presidente. Desprecian la lógica de punteros y estructuras heredadas. La confrontación se refleja en cada distrito. En San Miguel, por ejemplo, el legislador Agustín Romo se consolidó como líder de “Las Fuerzas del Cielo”, agrupación de estética rupturista que realizó su primer acto en ese municipio. En Quilmes, Nahuel Sotelo impulsa candidatos propios y enfrenta al armado que encabezan Walter Queijeiro y dos concejales locales.
En La Matanza, territorio clave del conurbano, el esquema de Pareja se apoya en figuras como Fabricio “Tomatito” Martínez, vinculado al sindicato de la carne. En Moreno aparece Ramón “Nene” Vera, dirigente con pasado en el peronismo local. En San Pedro, su principal aliada es Analía Corvino, actual jefa de ANSES. Pero el poder real de Pareja dentro del oficialismo ya no es el de antes. Aunque sigue siendo el jefe formal, las decisiones importantes se discuten en otros círculos.
En las universidades, el conflicto interno ya dejó marcas. El año pasado, en La Plata, la agrupación Crear + Libertad —vinculada a Pareja— perdió las elecciones estudiantiles frente a Universitarios de La Libertad Avanza, la línea que responde a Caputo.
El nombre de Daniel Parisini, conocido en redes como Gordo Dan, se instaló como el próximo paso del “caputismo”. Desde el frente digital, se convirtió en un referente del mileísmo más puro. Su vínculo con Caputo lo proyecta como posible jefe de campaña en la Ciudad de Buenos Aires, donde el 18 de mayo competirán figuras como el vocero presidencial Manuel Adorni. Aunque Parisini insiste en que no busca cargos, su peso en el esquema libertario creció sin pausa.
En el plano nacional, José Luis Espert aparece como principal candidato para encabezar la lista de diputados bonaerenses. Karina Milei lo apoya, pero algunos sectores del espacio libertario aún desconfían de su historia política. Pese a las resistencias, el Presidente mantiene su respaldo. En paralelo, Diego Santilli explora su regreso a la política con una estética renovada y color violeta, y mantiene diálogo abierto con el oficialismo.
La salida del senador Joaquín De la Torre del bloque libertario en la Legislatura bonaerense marcó un punto de quiebre. Rompió con Pareja, pero ratificó su apoyo al gobierno nacional. Desde San Miguel, sus colaboradores explicaron que ya no se siente representado por el esquema provincial. Su distanciamiento tuvo impacto porque mantiene vínculo directo con Caputo, igual que el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, otro exjefe comunal de Juntos por el Cambio que juega suelto en el nuevo mapa libertario.
El reparto de recursos, aunque nadie lo mencione públicamente, también genera tensión. En los territorios se preguntan quién costea las campañas, los actos y las publicaciones en redes. La respuesta no se encuentra en ningún presupuesto oficial, pero define parte del juego.
El operativo electoral ya arrancó. Karina Milei planificó que el Presidente recorra las ocho secciones electorales de la provincia antes de octubre. Pero lo importante no es cuántas veces pise el conurbano, sino con quién lo haga. “Cuando entre al conurbano, va a ser un loquero”, adelantó un operador cercano. Y agregó: “El tema es quién entra con él. Y quién queda afuera”.
Mientras tanto, los movimientos de Karina, Caputo y Pareja delinean una nueva interna libertaria que se definirá en territorio bonaerense. La disputa avanza sin estallar. Pero todos saben que el conurbano será el escenario decisivo.
