El asesinato de Santiago Urbani volvió a poner en la agenda la cuestión de la seguridad y complicó aún más el panorama provincial. Massa, sin perder tiempo, volcó sus críticas a la policía bonaerense y a la falta de una política de Estado en el tema, corriendo el eje del municipio a la provincia.
Hace poco más de una semana un desgraciado hecho sacudió a la ciudad de Tigre: Santiago Urbani, un joven de 18 años fue interceptado por un grupo de asaltantes que lo condujeron hasta su casa, donde estaban su madre y su hermana, le robaron y lo mataron, disparándole a quemarropa.
El crimen, que vuelve a poner en el “tapete” la problemática de la seguridad, derivó en pedidos de justicia al municipio y a la provincia por parte de los vecinos.
El intendente y ex jefe de gabinete Sergio Massa se reunió con la viuda y apeló a una hábil estrategia: volcó todos sus esfuerzos en criticar la actuación de la policía bonaerense y en la falta de una política de Estado en esa área. De esta manera corrió el eje del conflicto hacia el gobierno provincial alejándolo de la órbita municipal.
Según detalló Massa dos policías encargados de patrullar el área no respondieron al 911 por estar “dormidos”, por lo que culpó a la fuerza de “inacción”, e incluso dejó entrever la posibilidad de que haya una zona liberada.
"Estos policías estaban durmiendo en el momento que mataban a Santiago. Queremos castigo a los delincuentes y queremos castigo a los policías", expresó el intendente de Tigre, quien pidió que se separe a dichos agentes para proceder a su investigación.
De esta manera el ex jefe de gabinete contribuyó a que el crimen se transforme en un caso de alta tensión política, cuestionando a la fuerza en su conjunto.
"Vamos a investigar a fondo, porque acá hay responsabilidades y también una cadena de situaciones. Hay que depurar a la Policía si hubo complicidad", afirmó y agregó: “Ojalá sirva para reflexionar que la seguridad debe ser una política de Estado, y que no debe haber mezquindades”.
El ministro de Seguridad, Carlos Stornelli, actuó con rapidez y accedió al pedido de Massa separando a los policías implicados.
Pero quien respondió a los dichos del intendente fue el jefe de la policía bonaerense Juan Carlos Paggi que quitó responsabilidades a la fuerza. “Massa comienza diciendo sobre ‘la policía’, y son sólo esos dos efectivos. En la Policía bonaerense, en menos de 24 horas, teníamos identificados a los autores materiales del hecho”, manifestó. Además negó que haya una zona liberada justificándose en que otros policías sí respondieron al pedido de auxilio.
Lo cierto es que la resolución del crimen de Urbani, a la que se comprometió el gobernador Daniel Scioli, se torna un elemento más de conflicto en la ya difícil situación provincial. Cabe recordar que en las últimas semanas debió enfrentar el paro de los hospitales, cortes de ruta por el pedido de autonomía de Lezama, el conflicto de Kraft y el reclamo de docentes, empleados estatales y productores rurales. Todo esto sumado al delicado equilibrio fiscal que atraviesan las cuentas bonaerenses.
Massa, quien compite con Scioli en las aspiraciones a la gobernación en el 2011, trata de trasladar el costo político del municipio a Gobernación sumando su grano de arena para horadar aún más la debilitada imagen del mandatario provincial.
