El aplastante triunfo de Juan Andreotti sobre la lista encabeza por el exintendente puso a la superficie la profunda crisis que atraviesa el peronismo de San Fernando. Aún con números que en octubre le permitirían ingresar más de un concejal al legislativo, las PASO mostraron una fuga de alrededor de 17 mil votos en relación a 2011, y Amieiro y La Cámpora ya están señalados como los “mariscales” de la derrota.
Para el exintendente Osvaldo Amieiro fue una derrota contundente a manos del hijo de su máximo adversario político. Lejos de los 33 mil votos que sumó el Frente para la Victoria en las elecciones de 2011, las PASO del domingo pasado mostraron una fuga de alrededor de 17 mil votos. En esta oportunidad la lista de Amieiro consiguió el acompañamiento de apenas 16.555 sanfernandinos (el 17,42%), contra los 48.532 votos (el 51,06%) que cosechó el candidato del oficialismo local, Juan Andreotti.
La construcción política y electoral junto a la mesa local de Unidos y Organizados, con el protagonismo de La Cámpora y Kolina, no parece haber sido la estrategia más acertada para encarar la campaña y sumar votantes. Mucho menos acertado pareció el ensañamiento que practicó el caudillo con la figura de Sergio Massa, intendente que muestra altísimos niveles de popularidad en el distrito, y que en la categoría de diputados nacionales se alzó en San Fernando con el 58,07% de los votos.
ARMADO DE LA LISTA Y CRÍTICAS INTERNAS
En los días previos al cierre de listas, Amieiro y su yerno el licenciado Matías Molle, titular del Registro Nacional de Armas (RENAR) y hombre fuerte de La Cámpora, armaron una nómina que privilegió a los integrantes de Unidos y Organizados con el segundo y cuarto lugar en la lista, en detrimento de históricos militantes del peronismo local. Este armado profundizó las diferencias que ya mantenía el exintendente con varios de sus excompañeros de ruta, actuales concejales del FpV, e inclusive autoridades partidarias, como es el caso del vicepresidente del PJ, Luis Giménez, quien decidió su pase al massismo denunciando proscripción y nula participación en la confección de la lista. La decisión de Amieiro de encabezar y volver al ruedo ya había causado descontento en varios referentes que -tras la derrota de 2011- lo habían escuchado decir que nunca más integraría una lista.
Muchas fueron las críticas internas que recibió el caudillo cuando otorgó el segundo lugar en la boleta a Marcela Ventura, Directora de la UDAI San Fernando de ANSES y militante de La Cámpora, desconocida para gran parte del llamado “amieirismo”. Los señalamientos a la conducción de Amieiro se redoblaron cuando se hizo pública la fuga de dos de sus candidatos a las filas del PRO para acompañar a Alex Campbell, un hecho que fue interpretado como un signo de debilidad.
DE CAMPAÑA
Navegando en las aguas del “ultra cristinismo” el exintendente encaró la campaña fustigando a Massa, a quien achacó ser el “candidato del establishment”, y pidiendo por otra “década ganada”. Sin propuestas concretas más allá de volver a colocar a San Fernando en la senda del “Proyecto Nacional y Popular” junto a los jóvenes del camporismo y Kolina, Amieiro caminó los barrios del distrito que gobernó durante dieciséis años criticando a la gestión de Luis Andreotti. Una de esas críticas pareció poco feliz cuando calificó como “pelopinchos” a las piletas climatizadas olímpicas y semi olímpicas que la actual administración construyó en los polideportivos. Esta declaración poco afortunada también despertó críticas entre sus pares, quienes señalaban que su “sed de revancha” lo estaba cegando.
Poco parece haberle aportado a Amieiro y su lista el acompañamiento de importantes referentes nacionales como el vicepresidente Amado Boudou y las legisladoras Juliana Di Tullio y Diana Conti. Algunos todavía se preguntan si la figura de Boudou suma o resta votos. Lo cierto es que cobijado por los Unidos y Organizados y enfrentado con varios dirigentes del justicialismo local, el exjefe comunal obtuvo un magro resultado electoral. Aún con números que en octubre le permitirían ingresar más de un concejal al legislativo, la derrota está a las claras, y la enorme fuga de votos en relación a la elección anterior pone a la superficie la profunda crisis que atraviesa el peronismo de San Fernando. Más aún, Amieiro y La Cámpora ya están señalados como los “mariscales” de este penoso trance.
