La Legislatura porteña aprobó una suba del Presupuesto 2026 y dio luz verde a la adhesión al RIGI nacional junto a un régimen local para medianas inversiones. Desde el peronismo cuestionaron el aumento del gasto, el impacto fiscal de los beneficios y la falta de medidas para comercios e industrias porteñas.
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves la ampliación del Presupuesto 2026 impulsada por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, en una sesión que también incluyó la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y la creación de un esquema local para inversiones medianas, denominado RIMI.
El oficialismo defendió la actualización presupuestaria por el salto inflacionario que atravesó la economía durante los primeros meses del año. El Presupuesto original, sancionado a fines de 2025, proyectó una inflación anual de 10,1%. Sin embargo, los datos oficiales de la Ciudad mostraron una suba de precios acumulada de 11,6% hasta abril y una proyección anual cercana al 29%.
Con ese argumento, el PRO avanzó con una ampliación de partidas para afrontar gastos en salarios, servicios públicos, asistencia social, transporte, salud, educación, seguridad y obra pública. También habilitó mayores márgenes para la emisión de Letras del Tesoro.
La principal fuente de financiamiento surgirá de un incremento en la recaudación tributaria. La actualización alcanzó impuestos como Ingresos Brutos, Sellos, patentes e inmobiliario. Además, el proyecto incorporó recursos provenientes de planes de pago y moratorias vigentes.
Desde la oposición cuestionaron tanto el aumento del gasto como el rumbo económico de la gestión porteña. La presidenta del bloque Fuerza por Buenos Aires, Claudia Neira, afirmó que “la ampliación presupuestaria aprobada era inevitable: la inflación que el Ejecutivo proyectó para todo el año 2026 se alcanzó en apenas cuatro meses”.
La legisladora también apuntó contra la relación política entre Jorge Macri y el Gobierno nacional. “Sin embargo, es incoherente con el gobierno nacional al que han subordinado a nuestra Ciudad: mientras Milei recorta $2,5 billones del presupuesto nacional, Macri lo aumenta un 46%”, sostuvo.
En la misma línea, advirtió sobre la situación de las cuentas porteñas. “Y lo hace en el peor momento posible, con una triple caída de ingresos —Ingresos Brutos, coparticipación federal y las transferencias por seguridad que Caputo directamente no envía— todas producto de la crisis económica”, señaló.
La sesión también dejó aprobado el ingreso de la Ciudad al RIGI nacional, el esquema creado por Javier Milei dentro de la Ley Bases para captar inversiones de gran escala. La adhesión recibió respaldo de La Libertad Avanza y del PRO.
El régimen apunta a proyectos superiores a los 200 millones de dólares y ofrece beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios por hasta 30 años. Entre ellos aparecen la reducción de Ganancias, devolución acelerada del IVA, exenciones arancelarias y facilidades para el acceso a divisas.
En paralelo, la Legislatura sancionó el RIMI, una versión local destinada a pequeñas y medianas empresas con inversiones desde 100 mil hasta 9 millones de dólares. La iniciativa contempla beneficios en Ingresos Brutos, Sellos e Impuesto Inmobiliario.
El oficialismo defendió el proyecto como una herramienta para atraer capital privado y recuperar actividad económica. Desde La Libertad Avanza sostuvieron que el esquema permitirá generar empleo y aumentar la competitividad de sectores productivos.
Sin embargo, el peronismo volvió a marcar diferencias. Neira afirmó que “el oficialismo propone aprobar el RIGI y el RIMI. El primero es inviable para la Ciudad porque no existen acá inversiones en los sectores que habilita”.
También cuestionó el alcance del régimen para medianas inversiones. “El segundo es injusto con quienes ya invirtieron, generando condiciones diferenciadas a costa de más gasto tributario”, planteó.
La legisladora cerró con una crítica hacia la falta de medidas para la economía cotidiana porteña. “Para los restaurantes, las industrias y los comercios que no levantan no hay una sola política real en ninguno de los proyectos que se votan hoy”, remarcó.
