En sectores de La Libertad Avanza reconocen que la crisis alrededor del jefe de Gabinete limita la ofensiva contra el kirchnerismo. En el Gobierno esperan que la llegada del nuevo vocero ayude a cambiar el foco de la agenda
La polémica que salpica a Martín Insaurralde, exintendente de Lomas de Zamora y referente del PJ bonaerense, no logró convertirse en una ventaja política para el Gobierno. La administración de Javier Milei evitó explotar la difusión de imágenes que lo comprometen, en medio de la crisis abierta por la investigación contra Manuel Adorni, jefe de Gabinete, por presunto enriquecimiento ilícito.
La habitual reacción de las filas digitales libertarias, que en otros momentos salían rápidamente a contrastar casos de presunta corrupción con el kirchnerismo, esta vez no apareció. El motivo, según explican en distintos sectores del oficialismo, es que el foco sigue puesto en el expediente judicial que involucra a Adorni, investigado desde hace más de tres meses por el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita.
En despachos cercanos al Gobierno admiten que la oportunidad de confrontar políticamente quedó neutralizada luego de que se difundieran una serie de grabaciones e imágenes vinculadas al dirigente peronista. “En otro momento hubiera sido una enorme oportunidad mostrar los vicios de la vieja política, pero esta vez no se pudo”, reconoció una voz del espacio libertario. Otra agregó: “Era impúdico lo que se vio, pero imposible salir ahora a decir algo. Una picardía”.
Dentro del oficialismo consideran que cualquier mensaje en redes sociales queda expuesto a recibir respuestas negativas por el caso Adorni, y mucho más si el ataque está relacionado con una denuncia de corrupción. “No es lo mismo, pero no es momento para salir a apuntar nada”, resumió otro dirigente.
La difusión de las imágenes abrió un nuevo capítulo en la causa que involucra a Jesica Wanda Judith Cirio y a Martín Insaurralde, su exmarido, por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. El exintendente de Lomas de Zamora también fue jefe de Gabinete de Axel Kicillof y tuvo cercanía política con Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner.
En el material difundido se observa a Cirio dentro de un vestidor rodeada de fajos de dólares. “Tiene todos los condimentos de lo que siempre criticamos, pero ahora, al menos por un tiempo, es imposible decir algo sin generar una reacción adversa, más aún de los propios”, señalaron desde una oficina oficial que sigue de cerca el impacto digital de la crisis alrededor de Adorni.
La repercusión en las redes sociales
Mientras tanto, el propio jefe de Gabinete mantuvo una actividad reducida en sus redes. Apenas compartió contenido vinculado al avance de sectores de derecha en América Latina. Sus últimas publicaciones estuvieron relacionadas con su presencia en Rosario durante el acto por el Día de la Bandera y con la llegada de Adrián Ravier, quien asumirá como nuevo vocero presidencial en reemplazo de Adorni.
La reacción de los usuarios fue mayormente crítica, con reclamos de renuncia y mensajes irónicos. “Le pasaste datos sobre las cascadas”, fue una de las frases que apareció entre los comentarios. Quienes analizan el comportamiento en redes dentro del oficialismo admiten que parte de esas respuestas provienen incluso de votantes cercanos al espacio.
Frente a este escenario, algunos funcionarios empiezan a depositar expectativas en el cambio de vocería como una posible forma de modificar la conversación pública. La incorporación de Ravier es vista dentro del Gobierno como una oportunidad para recuperar iniciativa comunicacional.
“El Gobierno avanzó tomando la decisión de incorporar un nuevo vocero. Ese cambio es en el sentido correcto. Buscamos un economista, outsider, joven y fresco, que representa una vuelta a las bases del mileísmo más puro”, sostuvo una fuente de Casa Rosada. Y añadió: “No teníamos vocero, y se perdían muchas chances de comunicar”. En el oficialismo esperan que esta nueva etapa permita cambiar el eje de la discusión política.
