Integrantes de la red de madres que luchan por rescatar a los jóvenes adictos al paco denunciaron haber recibido amenazas telefónicas por su labor contra la denominada “droga de los pobres”. “Nosotros no esperamos encarcelar a los que venden, eso le corresponde a la Policía. Lo que hacemos es ayudar a los chicos y sus familias”, comentó una de las secretarias de la organización.
Miembros de la red de “Madres contra el paco”, la agrupación del Conurbano que trabaja en pro de la recuperación de adictos y la contención de su familia, denunciaron haber recibido amenazas por su labor contra la denominada “droga de los pobres”.
Tras encabezar el viernes una marcha en Villa Corina, partido de Avellaneda, en reclamo de la intervención de las autoridades policiales del lugar en la búsqueda de un joven adicto de 16 años que había dejado su hogar diez días antes, varias madres confesaron haber sido intimidadas a través de llamadas telefónicas.
Alicia Romero, una de las secretarias de la agrupación, advirtió que “no sólo la madre del chico recibió amenazas” sino también “varias integrantes de la organización”.
“Nos llaman y nos dicen que no nos metamos más con el tema porque nos puede pasar algo”, confesó la mujer con un tono de preocupación que se cristalizaba en su voz.
Y agregó enseguida: “Lo que parecen no entender es que nosotros no esperamos encarcelar a los que venden, eso le corresponde a la Policía y depende de una decisión política. Lo único que hacemos desde acá es ayudar a los chicos y a sus familias”.
La Red se formó años atrás por iniciativa de madres cuyos hijos eran víctimas del paco. El objetivo fundamental desde su génesis fue ayudar a los chicos a entender que padecían una adicción y tender lazos en los distintos barrios para que “las madres supieran que no están solas y tienen un lugar al que recurrir en busca de ayuda y asesoramiento”.
Con el tiempo, la agrupación creció y sus principales referentes comenzaron a dar charlas en distintos puntos del Conurbano. Sin embargo, parece que eso no cae bien en algunos sectores.
“Nosotras vamos seguir del mismo modos porque entendemos que la adicción al paco es una enfermedad. Los chicos que lo consumen son excluidos y en la mayoría de los casos sus madres no saben de qué modo ayudarlos”, remarcó Romero, al tiempo que adelantó: “Por eso continuaremos trabajando del mismo modo en el que lo venimos haciendo”.
Cabe recordar el paco es una droga de bajo costo, elaborada a partir de los residuos de la cocaína, procesada con querosene y ácido sulfúrico. Se suele consumir por vía respiratoria en pipas y debido a su composición química es altamente tóxica y adictiva, además de ser nociva para el organismo.
