EI gobierno nacional se garantiza un alto caudal de votos con la candidatura de Scioli, quien debe definir su fórmula en medio de varias disputas internas. En tanto, la Casa Rosada alienta la candidatura de Sabbatella por fuera del Frente para la Victoria, pero avalando la reelección de Cristina Fernández. Cómo seducir al electorado no peronista.
En busca de contener a los sectores no peronistas que apoyan el actual modelo y para captar el voto de la clase media urbana, el Gobierno le ha dado luz verde a la candidatura a la gobernación bonaerense al diputado nacional Martín Sabbatella. Paralelamente, Daniel Scioli se termina de posicionar como único candidato por el Frente para la Victoria.
En este panorama, el actual gobernador recibe el apoyo de intendentes, de la cúpula de la CGT y de los movimientos sociales kirchneristas. Pero desde estos sectores reclaman que un hombre propio lo acompañe como candidato a vicegobernador. Esta negociación marcará la agenda política en el territorio bonaerense en los próximos meses.
Más allá de ser, por ahora, los dos candidatos oficiales a la gobernación, está claro que no se encuentran en un plano de igualdad. El primer mandatario bonaerense posee un caudal de votos, imagen y armado político absolutamente superiores a los de Sabbatella. El gobernador ya ha comenzado a recorrer distintos distritos, fundamentalmente del Conurbano, para asegurar el respaldo clave de los intendentes. Por ahora, muy pocos jefes comunales del PJ se han atrevido a darle abiertamente la espalda.
En el sciolismo, hasta el momento, no hay inquietud por la candidatura de Sabbatella ni por la de Sergio Massa -intendente de Tigre-, al que consideran “casi fuera de carrera”. La preocupación está en las presiones que realizarán en los próximos meses distintos sectores que apoyan la candidatura de Scioli para ubicar un dirigente propio en la fórmula.
Un hombre que resultará clave en las negociaciones por las candidaturas en la Provincia es el titular de la CGT, Hugo Moyano. A mediados del año pasado, a poco de asumir como titular del PJ bonaerense, parecía estar dispuesto a darle batalla a Daniel Scioli. La movida había llegado a convencer a algunos intendentes que ahora apoyan la reelección del gobernador.
Al igual que el sciolismo, la pata sindical del PJ bonaerense reconoce que la decisión final de las candidaturas la tomará la Presidenta. En esta determinación no estarán ajenas las expectativas de Hugo Moyano y del propio Scioli.
LA PATA NO PERONISTA
“Kirchner estaba convencido de la importancia de contar con el apoyo de Sabbatella en la provincia para no perder el voto no peronista que apoyará a Cristina. Pero, el escenario se modificó con la muerte de Néstor”, explicó un hombre ligado al armado de listas dentro del Frente para la Victoria.
Finalmente, Sabbatella decidió ir con candidatos propios del Nuevo Encuentro, para no mezclarse con el PJ bonaerense, sin abandonar el apoyo a la Presidenta. En los próximos meses comenzará a definirse la forma concreta en la que se reflejará ese respaldo independiente.
La hipótesis más clara es la provincialización de la estrategia que Sabbatella implementó con éxito en Morón: presentarse con candidatos propios en todos los cargos y proponer el corte de boletas para apoyar una eventual candidatura de Cristina Fernández. Tanto desde el sabbatellismo como desde el justicialismo no descartan una tercera alternativa que compatibilice lo jurídico con lo político.
El sector del SI de Carlos Raimundi, el Partido Socialista, el Partido Comunista, el Partido Solidario y sectores disidentes del Frente Grande son los principales respaldos políticos de Sabbatella. A ellos se agregaría la CTA bonaerense, representada por Roberto Baradell, un hombre que responde a Hugo Yasky.
Aún frente a la resistencia de los sectores más duros del justicialismo, el Gobierno parece dispuesto a completar su oferta electoral en la provincia con la candidatura de Martín Sabbatella. En los meses venideros comenzará a definirse la forma que tomará el apoyo del ex intendente de Morón a la eventual candidatura de Cristina Fernández. Paralelamente, el Frente para la Victoria será escenario de más cabildeos para decidir quién acompañará a Daniel Scioli en un segundo mandato.
Fuente: Buenos Aires Económico
