El gobernador y el intendente de Pilar se reunieron con las familias de los cesanteados en medio de una fuerte protesta en el Parque Industrial.
Este lunes, en el Parque Industrial de Pilar, el gobernador, Axel Kicillof y el intendente, Federico Achával, se acercaron a acompañar a los empleados de ILVA que llevan un mes de acampe en la entrada de la compañía tras los despidos masivos. Los funcionarios se encontraron con los familiares de los cesanteados después de encabezar la inauguración de una nueva sucursal del Banco Provincia en el predio.
La crisis se inició a fines de agosto, cuando la planta de porcelanato desvinculó a 300 personas y apeló al artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo para abonar solo la mitad de las indemnizaciones, argumentando una caída en la demanda. Desde entonces, la tensión no menguó, pese a que rige hasta este miércoles una conciliación obligatoria. Según los trabajadores, la empresa no cumplió en forma integral con el pago de los haberes durante ese período.
En paralelo a la visita de los mandatarios, un grupo de despedidos protagonizó una nueva acción de protesta en el centro de Pilar. Durante la mañana, algunos de ellos se encadenaron en reclamo por los sueldos adeudados. «No nos movemos más de acá hasta que nos paguen las quincenas atrasadas y nos den una solución«, advirtieron los manifestantes frente a la mirada de vecinos y comerciantes de la zona.
La protesta no se limitó a Pilar. En la ciudad de Luján, obreros de ILVA participaron de una concentración en solidaridad con más de 130 trabajadores despedidos de Cerámica Cortines. Allí, en la sede local del Ministerio de Trabajo, se desarrolló una audiencia de conciliación en medio de pancartas y reclamos.
El conflicto en ILVA, que suma semanas, combina la falta de pago, la reducción de indemnizaciones y un escenario provincial donde distintos gremios y autoridades intentan encontrar una salida negociada con la empresa.
