La eliminación de las PASO volvió a instalarse en el centro de la agenda del Gobierno, que ahora asegura tener margen suficiente en el Congreso para avanzar con la reforma política. Martín Menem se mostró confiado en que el oficialismo podrá reunir los votos necesarios para eliminar las primarias de cara a las elecciones de 2027, aunque todavía persisten interrogantes sobre el respaldo que tendrá la iniciativa entre los gobernadores.
“Entre los que queremos eliminarlas y los que tienen dudas, el número está”, afirmó el presidente de la Cámara de Diputados. La declaración se produjo después de una semana favorable para La Libertad Avanza en el Congreso, donde consiguió aprobar en Diputados la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la denominada Inocencia Fiscal II.
El mensaje de Menem se alineó además con el que había dado días atrás Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza. La legisladora anticipó que durante septiembre buscará retomar el tratamiento de la reforma política y avanzar en conversaciones con sectores del PRO y la UCR.
El oficialismo interpreta que el resultado de las últimas votaciones fortaleció su posición para intentar avanzar con la eliminación de las PASO. Sin embargo, la principal incógnita permanece fuera del Congreso: ¿cuántos gobernadores estarán dispuestos a acompañar una reforma que podría beneficiar directamente a Javier Milei?
La negociación con el PRO
En paralelo al debate legislativo, Martín Menem se refirió a las conversaciones que La Libertad Avanza mantiene con los negociadores del PRO para alcanzar un acuerdo electoral de cara a 2027.
El partido que conduce Mauricio Macri, sin embargo, todavía mantiene públicamente una posición contraria a la eliminación de las primarias y continúa impulsando incluso la candidatura presidencial del exministro Hernán Lacunza.
Ese escenario podría modificarse si finalmente ambos espacios alcanzan un acuerdo electoral. Menem destacó que el oficialismo y el PRO suelen coincidir en la mayoría de las votaciones importantes y consideró que las diferencias actuales pueden ser superadas.
El titular de Diputados reconoció que algunos sectores opositores todavía tienen reparos sobre la eliminación de las PASO, pero confió en que finalmente aparecerán los votos necesarios para aprobar la reforma.
La expectativa oficial se apoya, además, en los últimos resultados parlamentarios. La Libertad Avanza logró avanzar con holgura en dos proyectos prioritarios para la Casa Rosada: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la Inocencia Fiscal II.
Bullrich prepara el regreso de la reforma política
En el Senado, Patricia Bullrich ya había anticipado que la reforma política volverá a ocupar un lugar central en la agenda parlamentaria durante la segunda semana de septiembre.
Como parte de las conversaciones con sectores de la oposición dialoguista, la senadora puso sobre la mesa el proyecto de Ficha Limpia, una iniciativa que el PRO y la UCR vienen impulsando desde hace tiempo.
La estrategia consiste en reunir los distintos proyectos existentes, llevarlos a las comisiones correspondientes y buscar un texto común que pueda conseguir respaldo suficiente en ambas cámaras.
El contexto político, sin embargo, cambió respecto del momento en que Ficha Limpia comenzó a ganar fuerza. La posibilidad de que Cristina Fernández de Kirchner volviera a competir electoralmente había sido uno de los principales argumentos de quienes reclamaban acelerar su aprobación. Con la expresidenta detenida e inhabilitada para ejercer cargos públicos, esa urgencia perdió fuerza, aunque los bloques dialoguistas continúan defendiendo la iniciativa.
Una reforma con impacto electoral
La eliminación de las PASO forma parte de una estrategia política más amplia del Gobierno. La mesa política de la Casa Rosada considera que reducir o directamente eliminar las primarias puede favorecer las posibilidades de reelección de Javier Milei en 2027.
El razonamiento oficial es que las PASO constituyen una herramienta relevante para que la oposición ordene sus candidaturas. Sin esa instancia, una competencia peronista fragmentada podría aumentar las posibilidades de que Milei llegue a imponerse en primera vuelta.
Para lograrlo, el Presidente debería superar el 40% de los votos y obtener una diferencia superior a diez puntos sobre el segundo candidato. Ese escenario aparece como posible en algunas mediciones que circulan dentro del oficialismo.
Patricia Bullrich también sumó otro argumento: considera que las PASO terminan reduciendo en cuatro meses el tiempo efectivo de gestión del Gobierno durante el año electoral.
El antecedente que sobrevuela la discusión es el de Mauricio Macri en 2019. Aquel año, la derrota contundente en las primarias frente a Alberto Fernández dejó al entonces presidente en una situación de extrema debilidad durante los últimos meses de su mandato.
Los gobernadores, la gran incógnita
Más allá de los números que pueda conseguir La Libertad Avanza en el Congreso, el principal interrogante pasa por los mandatarios provinciales. El Gobierno todavía no sabe cuántos gobernadores estarán dispuestos a acompañar una reforma que tiene como principal beneficiario político a Milei.
La advertencia ya apareció en la reunión que mantuvieron referentes del peronismo en el hotel Emperador. Allí plantearon que acompañar la eliminación de las PASO podría ser leído como una señal de alineamiento con la Casa Rosada.
El problema alcanza especialmente a aquellos gobernadores que hasta ahora acompañaron algunas iniciativas del oficialismo, pero que al mismo tiempo enfrentan una creciente competencia libertaria en sus propios territorios.
Un caso paradigmático es el del tucumano Osvaldo Jaldo, que recibió con ironía el lanzamiento de la candidatura a gobernador del exministro del Interior Lisandro Catalán.
“No va a pasar de candidato, hasta ahí va a llegar”, respondió Jaldo sobre las posibilidades electorales de su rival.
La pregunta que queda abierta es si, frente a una competencia libertaria cada vez más directa, Jaldo mantendrá la misma predisposición para acompañar al Gobierno nacional en el Congreso. Una situación similar podría repetirse en otras provincias.
La definición de los gobernadores será determinante. No solo puede establecer el futuro de las PASO, sino también medir hasta dónde llega el acuerdo parlamentario que necesita Javier Milei para sostener su proyecto político rumbo a 2027.
