Cuando el actual gobernador se desempeñaba como vicepresidente de Kirchner, “Pepe” fue quien logró reencauzar la relación entre ambos. Ya como funcionario bonaerense, el hermano siempre cuestionó el alineamiento ciego al gobierno nacional
Daniel Scioli enfrenta una fuerte crisis política luego del caso de los Pomar. Pero los problemas no sólo se dan en materia de Seguridad. En las últimas horas hubo importantes cambios para su gestión: acaba de echar a Claudio Zin del ministerio de Salud y su hermano dejó finalmente la Secretaría General de Gobierno, y ya se especula con el impacto que podría tener su salida.
José “Pepe” Scioli había dejado trascender versiones que indicaban que renunciaría, lo que en su entorno fue relativizado, pero nunca desmentido. Los allegados al funcionario dicen que se distanció de su hermano, con quien hace al menos 15 días que no habla.
El secretario General de la Gobernación es el único que le cuestiona frontalmente al gobernador su alineamiento sin fisuras con Néstor Kirchner, una postura que por el contrario si respalda el jefe de gabinete, Alberto Pérez.
La salida de Pepe será resonante no sólo por su condición de hermano del gobernador, sino porque más allá de sus funciones protocolares, es el que mantiene las relaciones entre el Gobierno provincial y la Iglesia, y quien tiene lazos con el empresariado vinculado al Gobierno provincial.
Aparentemente, entre los planes de “Pepe” estaría el de volver a las fuentes y meterse de lleno en el armado del PJ porteño, bajo el ala del secretario general del Suterh, Víctor Santa María.
En reiteradas oportunidades, José Scioli hizo público el desacuerdo al alineamiento ciego que su hermano gobernador profesa hacia el gobierno nacional. Por ejemplo, en plena campaña, a pocos días del 28 de junio, “Pepe” lo cruzó a Kirchner al asegurar que “un pedido de juicio político a Francisco De Narváez, a diez días de una elección, embarra los comicios”.
El hasta hoy secretario General de la Gobernación bonaerense tampoco vio con buenos ojos que Daniel se encolumnara detrás de Cristina Fernández ni bien estalló el conflicto con el campo. Por ese entonces, empezaban a ser más visible los roces con Alberto Pérez, el otro armador político de la mesa chica del ex motonauta. El jefe de Gabinete siempre optó porque Scioli siguiera a rajatabla la línea trazada por el ex presidente.
“Pepe” también dejó ver su descontento cuando Kirchner sorprendió con las candidaturas testimoniales. “Espero que quien gobierna sepa cuándo dar un golpe de timón”, dijo en una entrevista con La Tecla. Confiaba en que el santacruceño no obligaría a su hermano a integrar la lista siendo el gobernador en ejercicio.
“Acompañó a Carlos Menem prácticamente hasta la cárcel, y a Eduardo Duhalde hasta el fin de sus días. Obviamente va a acompañar a Néstor Kirchner hasta el cementerio, si es necesario, porque tiene una rara concepción de la lealtad y del agradecimiento hacía sus jefes políticos”, solía repetir el secretario General de la Gobernación.
En el marco de las especulaciones, el hermano del Gobernador podría tener una participación importante desde afuera, buscando el acercamiento con aquellos sectores no afines al kirchnerismo.
