El secretario de Educación y candidato a concejal de Unión por la Patria respondió a las críticas de Martín Sabbatella y respaldó el rumbo del gobierno municipal encabezado por Lucas Ghi.
La interna del peronismo en Morón llegó a una tregua precaria con la definición de una lista de unidad que encabezará José María Ghi, actual secretario de Educación y Relaciones con la Comunidad. La decisión fue el desenlace de días de negociaciones tensas entre el intendente Lucas Ghi y el exjefe comunal Martín Sabbatella, que incluyeron acusaciones cruzadas por la conformación de la nómina y la distribución de espacios de poder.
En ese contexto, en declaraciones con el medio SinRed, José María Ghi respondió a las críticas que Martín Sabbatella lanzó sobre la necesidad de que el gobierno local “recupere el rumbo”. El funcionario dijo que “no comparto la lectura de recuperar un rumbo” y sostuvo que “los ejes que tienen hoy en el municipio conducido por Lucas se sostienen en las mismas ideas fuerza que han hecho que Lucas sea intendente”.
Planteó que el clima político y social atraviesa un proceso de polarización que dificulta la construcción de consensos. “Cada vez nos cuesta más diferenciar posiciones acerca de cualquier cosa. Esta cuestión de que es A o B, blanco o negro, creo que se ha consolidado como un modo de relacionamiento social y eso nos ha deteriorado mucho. Es decir, en vez de pensar en la posibilidad de enriquecernos, nos alejamos”, afirmó.
En defensa de la gestión, subrayó que “Lucas ha expresado durante mucho tiempo una serie de conceptos que hacen al funcionamiento del municipio y este año ha resuelto llevarlos adelante. Y entiendo que eso no tergiversa las ideas fuerza o los postulados de gestión”.
De cara al escenario electoral, el candidato consideró que “estamos en un momento crítico que habilita la construcción nuevos liderazgos” y llamó a “construir liderazgos que estén en línea de lo que la comunidad esté pidiendo”.
La lista de unidad de Unión por la Patria en Morón quedó conformada con dos primeros lugares para el sector del intendente, el tercero para el sabbatellismo y el cuarto para un dirigente del Frente Renovador. El armado dejó en claro que, más allá del acuerdo formal, las diferencias internas siguen latentes.
