Tras una medida de fuerza que desbordó de basura las calles porteñas, el alcalde porteño ratificó su decisión de suspender la preadjudicación del millonario negocio del acarreo de grúas de automóviles.
Tras haber pasado 6 meses desde que asumió, el jefe Porteño, Jorge Macri, tuvo su primer conflicto sindical y fue nada más y nada que con Pablo Moyano, el líder Sindicato de Camioneros.
Sucede que el Gobierno de la Ciudad busca estatizar a los 300 choferes que operan grúas, hoy encuadrados en el Convenio Colectivo de Trabajo de Camioneros y pasarlos a municipales. La respuesta gremial fue la decisión de comenzar a trabajar a reglamento en la recolección de residuos, lo que empezó a notarse este lunes en la ciudad, con un montón de basura acumulada en las calles, con los contenedores desbordados.
En un comunicado de prensa, se informó que “el Sindicato de Camioneros se encuentra en estado de alerta, movilización y trabajo a reglamento en la rama de Recolección y Barrido, y se analizan también otras medidas en defensa de la dignidad y los derechos de las y los trabajadores”. En las redes, el gremio admitió que la protesta se realizó por “el mal estado de los camiones, malas condiciones laborales y el intento del gobierno de CABA que busca estatizar los 300 choferes de grúas”.

“No hay paro de recolección de basura, sino que se trabaja bajo convenio, caminando con 15 minutos de descanso”, precisó en declaraciones radiales Pablo Moyano, que también es cotitular de la CGT. Y agregó: “Hay muchísimas irregularidades en las empresas de recolección de basura en CABA. Es una cosa de locos que un barrendero pague (el impuesto a las) Ganancias”.
Pero toda esta discusión tenía, al parecer, un trasfondo más complejo: el gobierno porteño estaba revisando la preadjudicación del sistema de acarreo en CABA, otorgada durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, que Jorge Macri consideró “carísima” e “escandalosa”.
Finalmente, esta tarde, en pleno conflicto con Pablo Moyano, el alcalde porteño ratificó su decisión de suspender la preadjudicación del millonario negocio del acarreo de grúas de automóviles.
“La decisión de dar de baja la preadjudicación se tomó ya que resultaba muy onerosa para la Ciudad y la ataba a ese contrato durante los próximos 10 años. Esa preadjudicación implicaba una erogación de las arcas públicas de 360 millones de dólares. Además se estipulaba un anticipo de 8 millones de dólares para las empresas y obligaba al Gobierno a pagar el costo de operación aunque no existieran acarreos”, expresó Macri en un comunicado oficial.
En ese sentido, el jefe de gobierno anunció que “ahora, este servicio lo continuará prestando la Ciudad con un costo equivalente a menos de la mitad del valor calculado en ese proceso licitatorio”.
Además de no dar el brazo a torcer ante la presión sindical de los Moyano, Macri, de manera indirecta, con esta decisión criticar a la gestión de su antecesor: Horacio Rodríguez Larreta.
“El contexto económico actual obligó a la Ciudad a revaluar los costos, optimizar los recursos y mantener los estándares de los servicios. Desde la convocatoria a la licitación en 2022 a la fecha, la Ciudad se hizo cargo del sistema de grúas y acarreo absorbiendo a la totalidad de los empleados y manteniendo su encuadramiento en el gremio de Camioneros. La Ciudad continuará evaluando la mejor forma de contratación para la optimización del servicio”, manifestó.
