Aunque el Pro está en busca de la reconstrucción a nivel nacional, en la provincia de Buenos Aires se desarrollará una interna que conducirá a la normalización del partido. ¿Dos proyectos distintos?, dos lineamientos diferentes que repercuten en los distritos. Heridos, desentendimientos y broncas. Después de un año pasado “agitado” en el Pro bonaerense, parece que el 2010 será un año similar.
El Pro se encuentra en un momento clave. Está intentando dejar de ser un partido importante sólo en la Capital, para convertirse en una opción fuerte en la provincia de Buenos Aires y en toda la Argentina de cara al 2011. Para esto, se ha sellado la fusión con Recrear y se espera la normalización del partido, a través de elecciones, en los próximos meses.
Pero la fuerza a nivel provincial arrastra una crisis desde hace un tiempo que atenta contra las intenciones de Mauricio Macri de llevar a Propuesta Republicana a los primero planos en el país.
En el territorio bonaerense, la fuerza está intervenida, y hoy se observan dos cabezas visibles, dos referentes. Por un lado, Jorge Macri y por el otro, Jorge Triaca. División que se hizo más fuerte el día del cierre de listas en 2009, jornada caótica donde en muchos distritos la fuerza presentó varias listas, producto del desentendimiento de la gente de De Narváez, Macri y Solá.
Desentendimiento que repercutió también dentro del seno del Pro, cuando Jorge Macri se fastidió por la alianza de su primo con De Narváez y coqueteó con un Pro disidente que tuvo poca vida, pero que no hizo esperar la reacción de se primo. Mauricio primero le quitó la presidencia del partido bonaerense -aunque cerca de él sostienen que se tomó licencia- y luego se lo intervino.
En plena campaña electoral y cerca del cierre de listas, Jorge Macri desapareció del “mundillo” político. Algunos decían que se había alejado de la política definitivamente, otros, que estaba enojado con su primo; tiempo después Jorge Macri aclaró que estaba llevando adelante un tratamiento para bajar de peso. Lo cierto es que para muchos dirigentes Jorge se “borró” y no se lo perdonaron.
Allí comenzó a florecer y hacerse más fuerte la figura de Jorge Triaca, quien aprovechó “la bomba de humo” del primo de Macri para empezar a aglutinar la confianza de varios dirigentes provinciales de la fuerza. Más, teniendo en cuenta que durante todo el 2009 la figura de Jorge Macri se fue desgastando poco a poco a punto tal que algunos afirman que Mauricio no confía más en él.
Su figura en baja, y la de Triaca en alta, generaron un quiebre en el Pro de la provincia de Buenos Aires, que en la actualidad se ha profundizado. En los diversos distritos reina el desconcierto. Algunos concejales responden a J. Macri, otros ya conversan con J. Triaca, esto genera internas y rispideces que juegan en contra de la propia fuerza, ya que sus integrantes bonaerenses no saben que idea seguir, que decisiones tomar o a quien de los dos interpretar.
En San Martín esta división arroja un ejemplo clarísimo. Por un lado, se encuentra Pedro Buonsante, concejal del Pro, que posee un bloque unipersonal y responde a Jorge Macri en la provincia de Buenos Aires. En el bloque de Unión-Pro, se encuentra Mónica Rodríguez, mujer Pro, que seguiría las ideas de Jorge Triaca, pero que es autocrítica con el espacio que compone y entiende que esto le juega en contra al Pro Bonaerense.
“Ese es el problema, que no hay lineamientos. Porque a mí me dicen una cosa y a él (Buonsante) le dicen otra. Porque son dos personas distintas las que bajan líneas. Entonces, en la medida en que no se unifique la cabeza en provincia, seguiremos de esta manera”, le dijo a LaNoticiaWeb consultada sobre la interna del partido a nivel provincial.
Por Adrián Cordara
