El jefe de Gobierno busca que los barrios recuperen su identidad. Las construcciones en altura solo se permitirán en avenidas y la norma debe ser aprobada en primera y segunda lectura y pasar por una audiencia pública.
El jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, envió la semana pasada a la Legislatura porteña el proyecto para modificar el Código Urbanístico. Los cambios implicarán restricciones a las construcciones en altura, diseño y capacidad de la infraestructura. El criterio que utilizaron para armar la iniciativa fue «respetar la identidad de cada barrio«, según dijo el referente del PRO.
El marco de los cambios tienen que ver con la revisión por ley que debe hacerse cada cuatro años del Código Urbanístico, la norma madre para el desarrollo del distrito. Los principales cambios que propone ahora el PRO apunta a una política de devolver la identidad a los barrios e incentivar a construcciones de edificios en la zona sur de la Ciudad, históricamente postergada.
La iniciativa indica que en las áreas residenciales no se permitirán construcciones que no respeten la esencia de cada manzana. Así, las modificaciones se realizarán por manzana, y las alturas deberán priorizar las escalas ya existentes en los barrios.
«Es un compromiso que asumí en campaña y que hoy estamos cumpliendo. Nos guía un objetivo muy claro: respetar la identidad de cada barrio. No vamos a permitir más que en las zonas residenciales se construyan edificios que no cuiden la esencia de cada manzana y vamos a promover desarrollos solo en avenidas con la infraestructura adecuada”, explicó el jefe de Gobierno.

Para los grandes desarrollos, no habrá cambios significativos, pero solo se permitirán en avenidas que cuenten con la infraestructura adecuada para soportarlos, respondiendo a un reclamo común de los vecinos ante nuevos proyectos de grandes construcciones.
La iniciativa también promueve la conservación y revalorización del patrimonio urbano mediante la catalogación definitiva de 4.209 inmuebles con valor arquitectónico, que actualmente están en un catálogo preventivo, según explicó el Gobierno de la Ciudad. Este catálogo incluye inmuebles construidos hasta 1941 y busca otorgarles una categoría definitiva.
El exintendente de Vicente López dijo que este proyecto «hará que la Ciudad crezca de manera equilibrada y sostenible. Queremos proteger esa identidad que nos distingue y que nos hace sentir orgullosos de vivir en Buenos Aires. Ahora, es el tiempo del poder legislativo de analizar el proyecto, debatirlo y sancionar una nueva ley”.
El proyecto fundamenta que «se promueve la sostenibilidad urbana y la calidad ambiental del hábitat construido, contribuyendo a contrarrestar los efectos del cambio climático mediante edificaciones más permeables que faciliten la entrada de aire y sol, como por ejemplo, con más superficie en los pulmones de las manzanas». Además, indica que «se incentiva el desarrollo de centros barriales accesibles para todos los vecinos» y «se establece un impulso a la zona sur mediante un sistema de incentivos para desarrollos constructivos en esos barrios».
Mas allá de la presentación, la legisladora de Unión por la Patria, Claudia Neira, quien siempre está al frente de los reclamos de los vecinos de la Ciudad, salió al cruce por el proyecto que busca modificar el Código Urbanístico local y advirtió que “muchas de las reformas” propuestas por los vecinos no fueron incorporadas al texto.
«De una primer lectura vemos que muchas de las reformas propuestas en las leyes vecinales no están incorporadas. ¡Y por el contrario, advertimos que plasmaron en la reforma propuesta la normativa para tener una Unidad Penitenciaria en la Ciudad, en el Parque Olímpico donde hacen deporte de alta competición niños y adultos, en la Comuna 8!», agregó la legisladora peronista.
Macri destacó en sus redes sociales que ha mantenido unas 30 reuniones con vecinos sobre los cambios en el Código Urbanístico. Ahora, el proyecto debe pasar por despacho en comisión, aprobación y convocatoria a audiencia pública, un proceso que podría llevar a su aprobación definitiva hacia fin de año.
¿Cómo es el proceso legislativo? El proyecto se asigna a las comisiones correspondientes. Puede entrar a las comisiones de Planeamiento Urbano y Asuntos constitucionales. Ya en comisión se realizan reuniones de asesores, diputados y reuniones informativas.
Luego, tratamiento y votación en sesión de primera lectura. Habrá Audiencia Pública una vez aprobado el proyecto en primera lectura. Ahí se llama a una Audiencia Pública (unos 15 días después de la primera lectura).
Entre la primera lectura y la audiencia no puede haber más de 60 días. Entre la audiencia y la segunda lectura no puede haber más de 90 días. Según el reglamento eso podría prorrogarse por resolución. Tratamiento y votación en sesión de segunda lectura. Aprobación final.
