Ya está redactado a la espera de la firma. La Casa Rosada lucha contra la agenda de género. Podría abrir la puerta a una catarata de reclamos judiciales.
En guerra total con la agenda de género, como parte de la batalla cultural libertaria, el gobierno de Javier Milei rubricará en los próximos días un decreto para prohibir el acceso a los documentos de identidad no binarios, que existen desde 2021. La marcha atrás podría derivar en una catarata de reclamos judiciales.
El texto está redactado desde hace algunos días y se espera la firma inminente del jefe de Estado para su publicación en el Boletín Oficial. Una vez que entre en vigencia, ninguna persona podrá solicitar un cambio en su DNI, un derecho consagrado por la Ley de Identidad de Género 26.743, sancionada en mayo de 2012. El decreto presidencial de julio de 2021 le dio a Argentina el status de primer país de la región en reconocer identidades más allá de las categorías binarias de género.
Javier Milei y una marcha atrás
No es la primera vez que el Presidente recurre a un decreto para gobernar y evitar el debate parlamentario. El constitucionalista Andrés Gil Domínguez Domínguez le dijo, a Letra P, que la vía para eliminar el DNI no binario debería ser la derogación de la Ley 26.743; algo que, de todos modos, iría en contra de la Constitución y de distintos tratados de derechos humanos a los que adhirió Argentina.
«La Constitución y los tratados internacionales reconocen la identidad de género como un derecho, por eso no se puede eliminar con un simple decreto, porque no sólo va en contra de la ley, sino que sienta un precedente regresivo respecto a la consolidación de un derecho adquirido como este», comentó Gil Domínguez. El experto aclaró, también, que el Estado no puede desconocer los documentos que hasta ahora ya emitió con este género.
Manu Mireles, una activista trans no binaria y co-fundadora de la organización Mocha Celis, alertó que esta medida estaría «no sólo en contra de un derecho fundamental, que pone en riesgo la identidad de las personas, sino que también pondría en jaque a la democracia». «No existe democracia posible si todas las personas que la hacemos posible no somos parte», argumentó.
Para la docente de la UBA y UNTREF, la administración mileísta «ha demostrado a través del desfinanciamiento de otras políticas de género que es profundamente homoodiante y transodiante». Advirtió que al decreto le seguirán una seria de reclamos populares y judiciales.
