El presidente Javier Milei fue el principal orador del acto en el Museo del Holocausto. Confirmó gira a Israel, pidió por los rehenes en Gaza y se comprometió a impulsar el esclarecimiento del atentado a la AMIA.
Lo acompañaron los ministros de Capital Humano, Sandra Petovello; de Relaciones Exteriores, Diana Mondino; de Justicia, Mariano Cúneo Libarona; y de Defensa, Luis Petri.
El Día Internacional en Conmemoración de las Víctimas del Holocausto está establecido -de carácter universal y desde el 2005- para el 27 de enero. Sin embargo, al coincidir con el shabat, el día sagrado del judaísmo durante el cual no se realizan actividades laborales, se decidió anticipar los actos conmemorativos para este viernes 26.
Por qué se conmemora el Día Internacional del Holocausto
El 27 de enero de 1945 se produjo la liberación de los detenidos en el campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau, protagonizadas por tropas soviéticas. Es por eso que los Estados Miembros de la UNESCO escogieron esa fecha para conmemorar el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto, reconociendo el impacto político, social, cultural y ético que tuvo ese acontecimiento en todo el mundo.
En los campos de concentración nazis también fueron sometidos otros grupos discriminados y cuya existencia se pretendió eliminar: gitanos, homosexuales, personas con discapacidad y otros grupos víctimas del intento de la autodenominada “limpieza social”. Esta característica demuestra que la agresión a un grupo siempre está cruzada con otros grupos vulnerados, que afecta y agrede al conjunto de la sociedad.
a lo largo de todo el mundo. Desde el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo tenemos el firme compromiso de contribuir a mantener viva la memoria y promover una cultura por la paz y no repetición.
Siete decenios después de los hechos, los Estados Miembros de la UNESCO “comparten la responsabilidad colectiva de abordar los traumas remanentes, mantener medidas que permitan una conmemoración eficaz, cuidar de los lugares históricos y promover la educación, la documentación y la investigación.” Esto nos obliga, como Estado a educar sobre las causas, las consecuencias y la nocividad de estos delitos, generando conciencia y fortaleciendo el repudio a las ideologías de odio, que tanto daño le hacen a nuestra sociedad.
