El médico terapista y subdirector del Hospital de Trauma de Malvinas Argentinas dialogó con Radio Urbana BA y contó cómo es el procedimiento de tratamiento de plasma de convalecientes para personas afectadas por el Coronavirus.
Javier Melis es médico terapista y subdirector del Hospital de Trauma de Malvinas Argentinas. Esta semana se supo que un 85% de los pacientes tratas con plasma de recuperados en la provincia de Buenos Aires muestran mejoras en su cuadro clínico.
¿Qué significa este dato de recuperación de pacientes tratados con plasma?
Es una buena noticia. Nosotros hemos transferido plasma convaleciente a 22 pacientes, y 11 pudieron ser dados de alta. Los otros continúan internados en salas de terapia. Pero lo que vimos es que en nuestra experiencia es que han disminuido la estadía en terapia intensiva. Se sabe que no es un tratamiento final, no es una cura, pero es una herramienta más que nos dio resultados muy alentadores y con evolución muy favorable.
Es un paliativo hasta que aparezca la vacuna. ¿Cómo activan la rueda solidaria para la donación de plasma?
Con los pacientes que pasaron por el hospital y fueron dados de alta, y quienes cumplen la internación domiciliaria, tenemos un contacto permanente. Los llamamos permanentemente para conocer su evolución. Charlamos con ellos y les contamos de la importancia de donar plasma. En el Municipio hay una iniciativa y un proyecto de Ley del senador Luis Vivona para concientizar. No es un tratamiento que se compra en una farmacia, sino que dependemos de la donación de las personas recuperadas. No sabemos cuántas personas podemos tratar hasta que no sabemos cuántos recuperados tenemos y cuántos tienen iniciativa de donar plasma.
¿Cuán democrático es el acceso para cualquier ciudadano?
Hay un protocolo. No se le pasa plasma a todas las personas. Deben ser pacientes graves o con comorbilidades. No se le pasa a pacientes leves que cumplen en la casa la internación ni como tratamiento preventivo. Está bien protocolizado a qué paciente se le pasa plasma. Es para pacientes de terapia intensiva, con infiltrados bilaterales en la tomografía, con presión de oxigeno baja o frecuencias respiratorias elevadas, que son pacientes que pueden requerir un respirador mecánico. Es para pacientes graves. No es para pacientes leves. Y no es algo que decide el médico sino que hay un protocolo bien establecido. No se elige a quién si y a quién no. Nosotros mandamos una ficha de la evolución del paciente a la Provincia de Buenos Aires y cuando elegimos a quien tratar tenemos que fundamentarlo con esa información.
¿Sirve la sangre de cualquier recuperado?
Los criterios de donación son los mismos que se aplican actualmente para dar sangre. A su vez se estudia el título de anticuerpos para ver si tiene la cantidad necesaria para pasarlo a un paciente con enfermedad.
Depende de la cantidad de anticuerpos que tenga un plasma. Puede haber más o menos según la sangre.
Hay pacientes que no generan tantos anticuerpos y no son pasibles de transfusión. Debe tener un valor establecido. También hay otra cosa confusa, y es que no sirve cualquier plasma para cualquier paciente. Es lo mismo que en una transfusión donde hay que ver el grupo y factor de cada uno. A veces el plasma llega rápido y a veces hay que espera a que llegue el tipo de plasma especifico.
¿Cómo es el banco de datos?
Está en el Instituto de Hemoterapia de la Provincia de Buenos Aires, que tiene un registro único de pacientes. Allí solicitamos y retiramos el plasma.
¿Cuántos tratamientos están haciendo ahora?
Transfundimos a 22 pacientes. Y estamos por pasar a 5 más en cuanto consigamos los dadores de sangre.
¿Qué porcentaje de ocupación de camas hay en Malvinas Argentinas?
Hemos aumentado la cantidad de camas de terapia intensiva. Intentamos duplicar las salas para no mezclar a pacientes Covid con los que tienen las patologías habituales. Hoy estamos en un 70% de ocupación, para todos los pacientes. Hubo una duplicación en estas últimas dos semanas, un aumento exponencial de pacientes que ingresan por guardia como los que resultan positivos.
¿Hay un cálculo de cuánto pueden reducirse las camas en esta nueva etapa de cuarentena?
El estimativo no lo sabemos, porque aumenta la cantidad de pacientes que ingresan. Hay que ver cómo se respeta la cuarentena, y cuándo llegamos al pico de pacientes. Recién sabremos cuando empiecen a bajar los contagios y veamos que el pico quedó atrás.
Pero si se frena la cadena de contagios con cuarentena, y cuando se empieza a flexibilizar vuelven a subir, nunca se puede saber con certeza cuál debería ser ese pico.
Los brotes pueden seguir apareciendo, pero se intenta aplanar la curva para que el pico aparezca lo más alejado posible. Desde abril decimos que viene el pico de contagios, y creo que lo sabremos recién cuando lo pasemos y veamos a la curva en descenso.
