El dirigente sindical sostuvo que “la elección no fue tan catastrófica, aunque perdimos”, pero reconoció que en el búnker opositor reinaba la sorpresa
El cosecretario general de la CGT, Héctor Daer, se convirtió en una de las primeras voces de peso dentro del peronismo en expresar públicamente su malestar por el gesto de Cristina Fernández de Kirchner tras la derrota legislativa de Fuerza Patria. En declaraciones a Radio Con Vos, el dirigente sindical criticó con dureza la actitud de la expresidenta, quien fue vista bailando en el balcón de su departamento en Constitución mientras se conocían los resultados adversos para el espacio opositor.
“Una cosa es saludar y otra cosa es bailar”, sentenció Daer, marcando una clara diferencia entre un gesto de cortesía y una celebración fuera de lugar. “A mí me sorprendió. Estaba en La Plata y cuando me lo dijeron no lo podía creer”, confesó. Aunque reconoció que Cristina “es una persona inteligente” y que “quizás midió mal”, fue categórico: “Estábamos perdiendo una elección, la interpretación del baile no es la correcta”.
Daer admitió que el peronismo atraviesa “momentos delicados personales y políticos” y reiteró que el gesto de la exmandataria “no estuvo bien”. Intentando poner en contexto el resultado, sostuvo que “la elección no fue tan catastrófica, aunque perdimos”, pero reconoció que en el búnker opositor reinaba la sorpresa: “La imagen que teníamos era que esto no podía pasar”.
Más allá del análisis interno, el dirigente sindical también se refirió al escenario que se abre con el nuevo gobierno de Javier Milei. En particular, anticipó un rechazo total a la reforma laboral que impulsa el oficialismo. “Si es progresiva es una cosa, nosotros tenemos un concepto claro de progresión de derechos”, explicó. Pero fue tajante al marcar los límites: “Si es para ceder, no habrá negociación de ningún tipo”.
Daer detalló que la estrategia de la CGT comenzará en el Congreso, donde buscarán “atar los hilos parlamentarios y constituir las mayorías para frenar los avances, como hasta ahora”. No obstante, advirtió que si esa vía no alcanza, deberán “generar presión política y gremial”. En ese sentido, fue enfático: “No hay ninguna predisposición a discutir una agenda que signifique una transferencia de los trabajadores a los sectores empresariales”.
En el tramo final de la entrevista, Daer hizo una autocrítica sobre la campaña del peronismo y apuntó al rol del presidente de Estados Unidos como un factor determinante en el resultado electoral. “Fue más inteligente Donald Trump que nosotros para influir sobre la población”, afirmó. Según su análisis, “cuando vino el apriete de Trump”, advirtiendo sobre un “lunes negro” si ganaba el peronismo, “hubo una influencia muy grande” que terminó inclinando la balanza a favor de La Libertad Avanza.
