El candidato a intendente del Peronismo Federal de Vicente López, Matías Cerdá, se refirió a las ocupaciones de espacios públicos en duros términos hacia el gobierno nacional.
El gobierno nacional es el principal responsable de los desmanes al permitir que se viole permanentemente la ley y esto hace que los derechos humanos justamente sean los más afectados ya que en un país en donde no se respeta la ley se pasan por encima los derechos de todos.
Esto pasa porque se actúa sobre la coyuntura y no se piensa la Argentina del futuro, es imprescindible planificar el territorio incentivando a la ciudadanía a poblar a lo largo y a lo ancho nuestro país. El arribo de inmigrantes debe estar sujeto a las posibilidades de recibirlos, no podemos ser una fábrica de pobreza propia y ajena. Tenemos que mirar a los países desarrollados y exitosos no a los sub desarrollados que en su permisividad promueven la pobreza y la exclusión.
Hay que dejar de anunciar financiaciones hipotecarias a tasas usureras y con requisitos inaccesibles, el derecho a la vivienda es justo, pero es el Estado que tiene que generar mecanismos de acceso factibles, sin regalar nada y sin permitir que se extorsione a todos los contribuyentes que somos quienes en definitiva pagamos los planes, perdemos tierras públicas, subsidiamos los consumos y destinamos con el esfuerzo de nuestro trabajo a mantener a los aprovechadores de turno.
La clase media es el motor del crecimiento de la Argentina, y cada día se la perjudica más porque es esta la que subsidia la pobreza en pos de generar con sus recursos, por parte del Estado, mecanismos siniestros que hacen sí que los pobres dependan del puntero político de turno y no puedan ascender en la escala social, a la vez que se desincentiva el esfuerzo del trabajo y el sacrificio.
Hay que restablecer el orden social y el respeto por el espacio público, recuperar la autoridad del Estado y frenar el caos antes de que sea demasiado tarde y se sienten peligrosos antecedentes que no dan vida ni más ni menos que a un estado anárquico en donde no hay derecho que se respete.
