Tres jóvenes fueron detenidos tras once allanamientos realizados en un asentamiento del partido de La Matanza. A su vez, tras la conferencia del Intendente Posse, el gobierno decidió que gendarmería permanezca en la zona.
La muerte de Ricardo Barrenechea fue la “gota que rebalsó el vaso” en la Provincia de Buenos Aires. Diversos casos de inseguridad en el conurbano bonaerense fueron tensando la relación entre los vecinos, los municipios, la provincia y la nación.
Tras el asesinato del Ingeniero en San Isidro, en una sesión extraordinaria, el Concejo Deliberante declaró el estado de emergencia de ese partido –lo había anticipado el Intendente Posse en conferencia de prensa- y reclamó mayor cantidad de efectivos policiales, más patrulleros y la permanencia de los efectivos de Gendarmería Nacional en la zona de la villa La Cava.
El asalto donde mataron al ingeniero Ricardo Barrenechea (46) fue el más trágico de una seguidilla de seis golpes que hubo ese día en casas de San Isidro en el lapso de apenas dos horas.
Después del asesinato, a través de un comunicado, la Gendarmería informó que "permanecerá" en la villa La Cava por expresa instrucciones del Sr. Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación", Aníbal Fernández.
No obstante, la Gendarmería remarcó que hubo "un reemplazo paulatino (en La Cava) por la policía de la Provincia de Buenos Aires". Además, destacó que el crimen de Barrenechea se registró lejos de la villa, que está ubicada en Beccar.
La Policía, mientras tanto, sigue adelante con la investigación. Al respecto, tres jóvenes -dos de ellos menores de edad- fueron detenidos tras once allanamientos realizados en un asentamiento del partido de La Matanza.
Fuentes judiciales y policiales informaron que entre los capturados hay un chico de 15 años que podría ser el autor material del hecho. De hecho, tiene un gran parecido con uno de los dos identikits elaborados por la Policía científica de San Isidro en base a los datos aportados por la empleada doméstica de la familia Barrenechea.
En los procedimientos realizados por la policía bonaerense en la villa Puerta de Hierro, de Ciudad Evita, también se secuestraron municiones y armas, entre ellas una pistola muy similar a la utilizada para balear a Barrenechea y a su hijo Tomás, de 18 años, quien permanece internado. La Policía intenta ahora dar con el auto Volkswagen Gol gris con vidrios polarizados que aparentemente utilizó la banda para movilizarse.
Por su parte, el Gobernador Bonaerense Daniel Scioli, en conferencia de prensa, centró el eje del debate en la edad mínima por la cual se puede juzgar a los menores en los tribunales penales. "Ése es un tema central en esta cuestión. Uruguay, Ecuador, México, Paraguay y Brasil ya tienen leyes relacionadas con imputabilidad a partir de 12 y 13 años en delitos graves", sostuvo.
