El autor del libro Si lo contás te mato habló en exclusiva sobre cómo entabló una relación con el exrepresor de la dictadura cívico – militar. Cómo fueron las entrevistas, cómo surgió el vínculo y la relación con los comienzos de la carrera de Maradona.
El periodista, escritor y director de cine, Gustavo Sammartino, dialogó en exclusiva con Letra Chica por Urbana BA sobre el libro Si lo contás te mato sobre una serie de entrevistas con uno de los cerebros que idearon el golpe de Estado de 1976, Carlos Guillermo Suárez Mason, de los militares más crueles de la dictadura.
«Yo lo conocí en 1999 cuando lo busqué para una entrevista para radio Mitre. En ese momento, la noticia era que a él lo habían expulsado de Argentinos Juniors -empezó la entrevista-. Y agregó: «En ese momento, gozaba de una libertad total. Si bien había sido uno de los máximos responsables de la dictadura, logra escaparse a los Estados Unidos y evita el juicio a las juntas. Pero luego es extraditado tres años más tarde, está unos meses en la cárcel de José C. Paz y logra un decreto único que de Menem respecto a los indultos».
Sammartino dijo que Mason «jamás tuvo condena». «Solo tuvo una condena en 2003 por una entrevista periodística porque se va de boca. A fines de 1999, aparece la causa de robo de bebés, que el indulto no alcanzaba, y pide la domiciliaria. Hasta su muerte, estuvo allí y ahí es donde se da la mayor parte de los diálogos».
Sammartino dijo por qué empezó a interiorizarse sobre su accionar durante la dictadura cívico – militar: «Él da a entender en la nota de Mitre que tenía documentos que justificaban el accionar durante la dictadura. A mí me pide la radio, por medio de Clarín, que querían esos documentos. Yo vuelvo a contactarme y tengo una reunión muy larga. El personaje me resultaba atractivo para continuar un vínculo y obtener algo».
«Él empatizó conmigo por mi apellido porque tenía un compañero que decía que lo había matado la subversión», añadió.
El escritor habló sobre el título de Adolf Eichmann argentino, como fue denominado: «Se lo da un diario local en EE.UU., cuando a él lo atrapan porque él había estado prófugo. Él se registró como Suárez, se quitó Mason. Él decía que era el cuarto y que era parte de la parte operativa – militar. Estuvo acusado por más de 600 delitos y tenía a cargo más de 500 centros de detención». El autor dijo que lo buscaba porque Mason «intentaba una especie de reivindicación de su apellido».
Sammartino dijo que Suárez Mason «se jactaba de descubrir a Maradona, de haberlo llevado a Boca y a Barcelona. El contrato que se hizo en Boca, él decía que el contrato se hizo en las oficinas que tenía en la calle San Martín y que en su casa se negoció el pase a España».
Por último, dijo que «él admitía el accionar de todas cosas irregulares. Él decía que podía ocurrir, pero que no era constante. Si los muchachos abren la heladera y se llevan un jabón, no voy a ir a buscarlos si se llevan a un jamón. Desmentía la idea de la dictadura de plan sistemático, pero reconocía que, entre las cosas que ocurrieron, que fueron irregulares y excedían lo suyo, era el robo de bebés».
