En la sede del MPA, con la presencia de su titular, Carlos Brown, ex funcionarios y profesionales debatieron acerca de la deteriorada coparticipación federal del país y su conexión con las retenciones y los paros docentes.
“A Buenos Aires se la piensa como una provincia rica, pero es la patria de la marginalidad y de la indigencia. Tiene el 40 por ciento de la pobreza del país y la mitad de la indigencia. No hay lugar urbano en Argentina tan desprotegido como el segundo y tercer cordón del conurbano”, cuestionó Alieto Guadagni, ex secretario de Energía de la Nación. Sin embargo, él no le hecha toda la culpa a los funcionarios bonaerenses, sino a la defectuosa Ley de Coparticipación Federal y la injusta distribución de las riquezas. “La población bonaerense, que es el 40 por ciento del país, no puede recibir tan sólo el 20 por ciento de coparticipación”, agregó Guadagni.
Las declaraciones fueron en la sede central del Movimiento Productivo Argentino, donde el titular de la entidad, Carlos Brown, convocó a diferentes especialistas en el tema para exponer ideas, críticas y proyectos respecto de la Ley de Coparticipación Federal. Todos los profesionales presentes coincidieron en una cosa: que el federalismo está profundamente menoscabado y no se soluciona sólo con modificar la ley.
“Lo peor de este federalismo es el retroceso de la calidad institucional, porque las provincias no pueden formular políticas públicas. Termina convirtiendo a los gobernadores en políticos débiles”, afirmó Gerardo Otero, ex ministro de Economía provincial.
Los invitados remarcaron algunas conexiones entre los paros docentes y la distribución de las riquezas. “El Gobierno nacional fijó para las paritarias un 15 por ciento de aumento, y las provincias no tuvieron ni voz ni voto para opinar sobre el salario docente. Y una vez que baja desde la Nación esa cifra, significa un nuevo piso y, obviamente, todos los trabajadores quieren más”, aseguró Rogelio Frigerio, director de la consultora Economía & Regiones.
LA COPARTICIPACIÓN Y LAS RETENCIONES.
Otero considera que la plata que recauda la Nación por las retenciones a las exportaciones concibe más a favor del gobierno la distribución de las riquezas. “Lamentablemente, el financiamiento del Gobierno nacional cada vez se basa más en el superávit del sistema previsional y de los tributos distorsivos como son las retenciones y el impuesto al cheque. Los primeros impuestos que habría que cancelar son los más difícil de resignar hoy porque la Nación no puede dejarlos” porque sino tendría graves problemas de caja, explicó el ex ministro de Felipe Solá.
Para finalizar, Guadagni solicitó que la coparticipación de Buenos Aires “aumente del 20 al, por lo menos, 33 por ciento”. Y sentenció: “Si no se hace, el conurbano no tiene solución. La provincia no tiene recursos para combatir sus problemas estructurales. Y a mí lo que más pena me da de todo esto es que los representantes de Buenos Aires en el Congreso Nacional, de este tema, ni siquiera están enterados”.
Por Gonzalo Cores
