En una entrevista con LaNoticiaWeb, el diputado nacional de San Martín dijo que De la Sota busca “segregar a los sectores populares, ocultarlos de los centros turísticos y estigmatizar a la juventud”. Además, analizó la movilización contra Cristina Kirchner, el voto a los 16 y se refirió al ivoskismo. Video de la nota.
El diputado nacional del Movimiento Evita Leonardo Grosso, dirigente de San Martín, participó de la jornada para pedir la aparición con vida de Facundo Rivera, un joven desaparecido en Córdoba. El legislador encabeza una campaña de lucha contra la violencia institucional. Luego del encuentro dialogó con LaNoticiaWeb.
¿Hay elementos comunes en la violencia institucional que se genera en el Conurbano y la del interior del país?
Sí. La policía de Santa Fe y la de Buenos Aires no tienen nada que envidiarle a la policía de Córdoba. Generalmente las víctimas son los pibes jóvenes y pobres de esas grandes provincias. Recién hablábamos del Código Contravencional de Córdoba, que permite detener a alguien por una contravención hasta 3 días sin ninguna intervención de un juez. Esto es violatorio de toda la jurisprudencia y hasta de nuestra Constitución.
El Código de Faltas lo tendría que modificar la Legislatura de la provincia.
Sí. Hay una incongruencia legal respecto a lo que sucede a nivel nacional. Hay que adaptar a Córdoba. Este planteo del cordobesismo que hace De La Sota lo podemos trasladar a este nivel para ver el tipo de Código de Faltas que propone. Hay una gran movilización en contra de esto, que plantea una estigmatización muy grande a los sectores populares, los pibes jóvenes. Hay un claro hostigamiento hacia estos sectores, y en época de turismo se ve muy claramente que no los quieren ni siquiera dejar salir a la calle. Yo hablé con vecinos que dicen que eran levantados en las puertas de sus casas, sin ninguna razón, y se los llevaban detenidos por 2 o 3 días.
¿Qué se puede hacer desde el Congreso? Ahora están apuntando a lo que pasa en Córdoba, pero también hicieron fuertes críticas a lo que pasa en la provincia de Buenos Aires.
Desde el Congreso podemos impulsar la ley contra la tortura, que pasó por Diputados y ahora está en el Senado. Que haya debate y se pueda perfeccionar esta herramienta. Y que provincialmente se vayan creando organismos contra la tortura. Hace muy poquito se armó en Salta, después de que todos vimos imágenes terribles en una comisaría. Y en la provincia de Buenos Aires es un paso avanzar con la policía judicial. En Córdoba también estaría bueno que exista, pero para eso hay que hacer campañas provinciales que nosotros pensamos promover, comprometiendo al poder político local.
Facundo Rivera, “el rubio”, es otro desaparecido en democracia. ¿Qué semejanzas y diferencias hay con los desaparecidos de la dictadura?
Muchas. Una cosa es el terrorismo de Estado y otra que un sector del Estado utilice métodos del terror, que en este caso es la policía provincial. Es triste ver esa propaganda de De La Sota con La Noche de los Lápices y los pibes, teniendo en cuenta que peleaban por un proyecto de país justo y no solo por un boleto estudiantil, que era una medida que permitía construir justicia social. Pero que la policía se ajuste a derecho, que no haya desaparecidos en su provincia, me parece que también tiene que ver con la lucha de esos chicos; y hablar de eso parece demasiado hipócrita y mucho más cuando no recibió a las familias ni lo asumió como agenda del estado provincial. Por acción u omisión está siendo parte del problema y no de la solución.
¿Es una casualidad lo que sucedió en Córdoba con este caso y el lugar político donde está parado el gobernador actualmente?
Creo que es un problema más de plano. Y creo que la voluntad del gobernador es no resolverlo. Para él no es un problema, sino que es parte de una lógica que tiene que ver con segregar a los sectores populares, ocultarlos de los centros turísticos, y estigmatizar a la juventud. Esto es lo que piensa De La Sota. Y el está en otro lugar de la política justamente porque piensa esto. Y porque cree que un modelo neoliberal es lo mejor para la Argentina, porque quiere la unidad con Estados Unidos y no con América Latina, tiene otros problemas relacionados con una visión integral de la política.
¿Lo ves en campaña presidencial?
No creo que llegue. No me parece un contendiente de nadie. Ni siquiera puede articular en su provincia.
Se hizo la marcha por el esclarecimiento del asesinato de Rucci, ¿cuál es tu postura sobre este acontecimiento?
Repudiamos el asesinato de cualquier secretario de la CGT a lo largo de la historia. Creo que a partir de algunas cuestiones, un sector del peronismo más conservador, se agarra de esto para oponerse a las políticas más progresistas del gobierno que son las de derechos humanos. Falta medio centímetro para que llegue Cecilia Pando a esa marcha. Un montón de oportunistas como De La Sota, grupos sindicalistas que rompieron con el gobierno, se montan para denunciar la parcialidad a la hora de impartir justicia. Nada más lejos, no es más que oportunismo político alimentado por los grandes medios de comunicación.
¿Qué opinión tenés de lo que fue la marcha en contra del Gobierno?
Fue una marcha en el microcentro porteño, y en cuatro o cinco ciudades de la Argentina. No es expresión de un reclamo federal, nacional, ni mucho menos popular. Fue en centros urbanos con clases medias y altas. Eso es un pedacito de nuestra sociedad. Por suerte en esta Argentina de la democracia todos pueden expresarse y decir lo que piensan, y esa idea de la Dictadura K cae enseguida en el mismo hecho de la marcha. Desde la cadena nacional del miedo y el desanimo existe un aliento de los cacerolazos.
¿El reclamo era más para recuperar privilegios que para subsanar necesidades?
¿Qué necesidades? Qué en Barrio Norte también hay hambre, como decía un cartel de una señora. Eso no es así. En muchos lugares de Argentina hay hambre y estamos trabajando para resolverlo. Y hay algo que dijo Beatriz Sarlo, que uno hace lo que quiere por sobre la sociedad, también es muy berreta e irrespetuoso. Insisto en que es bueno que todo el mundo pueda expresarse, pero para mí los reclamos no tienen legitimidad, están organizados desde los multimedios y algunos sectores de derecha que intentan deslegitimar a este gobierno desde cualquier lado.
¿Crees que entre los que marchaban había algún grupo que votó a Cristina el año pasado?
No lo sé. Puede ser. No creo que eso sea los 11 millones de votos que sacó Cristina el año pasado, con mucha diferencia del segundo, que fue Binner con 3 millones.
¿Preferís voto a los 16 optativo u obligatorio?
Me han convencido que la idea del voto optativo está bien. Genera más seguridad en los chicos. Hablé con muchos pibes, vamos a seguir teniendo reuniones, y creo que el hecho que sea optativo les da una firmeza más a ellos para que puedan convencerse de participar.
Matías Pérez, presidente del Consejo Escolar de San Martín, dijo que impulsan junto a la Municipalidad que haya un centro de estudiantes por escuela...
Estamos a favor. Presentamos un proyecto de ley sobre eso a nivel nacional. Promovemos la participación de los estudiantes. Creemos que tiene que ver con democratizar la escuela, hacerla más segura y participativa, que los chicos se identifiquen con la institución. Para nosotros la democracia se construye con organización y participación. La educación es formativa en el más amplio espectro.
¿El año próximo puede haber dos lisas kirchneristas en la Provincia, con el sciolismo por un lado y el Frente para la Victoria por el otro?
Se va a mantener la unión. Nosotros trabajamos por Cristina. Para nosotros es Unidos y Organizados, construir poder para seguir transformando la Argentina. Por ahora no veo mayores inconvenientes. Con esta fórmula nos fue muy bien, no tenemos por qué cambiar, Cristina está fortalecida y es una conductora inigualable.
Cuando venís a San Martín, ¿cómo ves a los espacios de la oposición?
Nunca vi militancia en el ivoskismo. Siempre vi sectores empresariales, y se notó mucho cuando dejaron el gobierno. Es muy difícil ver alguna pintada militante de Ivoskus. Se puede ver pintadas compradas o de empresas, pero no de militancia. Se puede ver a Daniel Ivoskus diciendo alguna cosa en un acto o encuentro formal, pero no en una actividad en un barrio. La oposición no sabe dónde centrarse, sobre todo porque la iniciativa política la tiene Gabriel Katopodis, y tiene que ver con retomar las deudas pendientes que tuvo el distrito durante tantos años. Y sumar a San Martín al proyecto nacional, porque parecía que pasaba por el costado.
