Los principales medios y referentes políticos de la oposición que diariamente hablan de provocación, crispación y generación de violencia por parte del oficialismo, fueron los que salieron a respaldar a Graciela Camaño tras el “puñetazo” que le propino a Carlos Kunkel. Cuando el discurso se acomoda según las circunstancias.
Por Adrián Cordara
Es cierto que la discusión por el Presupuesto 2011 fue una de las más calientes de los últimos tiempos en la cámara baja. Pero lo que sucedió en la Comisión de Asuntos Constitucionales nadie lo esperaba, así lo ratificaron los rostros de todos los presentes en el momento exacto que la presidenta de dicha Comisión, Graciela Camaño, le propinó un golpe en la cara al diputado K Carlos Kunkel. Se sabe que el legislador kirchnerista no es una “Carmelita Descalza”, pero nada justifica el “bochorno” vivido en la jornada del miércoles.
Sin embargo, desde algunos medios se trató de minimizar la gravedad del hecho y algunos referentes de la oposición, salieron a respaldar a Camaño y a justificar su comportamiento. Ahora ¿qué hubiese pasado si la situación hubiese sido al revés? Si, por ejemplo, la diputada Diana Conti hubiese “cacheteado” al diputado del PF Gustavo Ferrari. Se estaría hablando de un escándalo de dimensiones siderales, de la violencia impulsada por el gobierno nacional, de la crispación “explicitada” en un puño.
Ahora bien, como la situación fue generada por Graciela Camaño, una de las referentes de la oposición, algunos medios le restaron importancia a lo acontecido y es más, de distintas maneras, trataron a encontrarle explicación a algo que no lo tiene. Por ejemplo, el diario Clarín del jueves 18, entre otras cosas, hizo una “entusiasmada” descripción de lo acontecido. “Camaño entonces enfureció por la chicana, se detuvo porque estaba caminando, mascó su chicle, le echó una mirada de rabia a Kunkel, lo tomó del hombro con su mano izquierda, lo hizo girar en su asiento, y le dio un cachetazo impactante en medio de la cara” decía el matutino.
Luego, continuó con declaraciones de Camaño hablando de las molestias sufridas por Kunkel: “me estuvo provocando todo el año, durante todas las reuniones. Nunca me hizo a una crítica a mí, a Graciela Camaño, siempre hablaba de mi marido. La verdad es que no aguanté más”. Y como si esto fuera poco, terminó la crónica de lo sucedido con palabras de Luis Barrionuevo, ratificando el “constante fustigue” del diputado K hacia la presidenta de la Comisión. ““Kunkel la viene provocando a Graciela hace tiempo. Cuando yo estaba en la Cámara él venía a darme un beso”, decía el sindicalista a Clarín. Por su parte, el Diario La Nación del 19 de noviembre, sostuvo que tras lo acontecido, el oficialismo “Consiguió una víctima para exhibir".
Cabe destacar, que en la vorágine de declaraciones de dirigentes opositores, la más coherente ha sido la mismísima Graciela Camaño, quien salió en varios medios a pedir disculpas por lo ocurrido y hasta ofreció su renuncia como presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales.
Sin embargo, diversos referentes de la oposición que cada vez que pueden hablan de su preocupación por la “crispación” incitada por el oficialismo, salieron a respaldar y alentar el “golpe” de Camaño.
La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió sostuvo: "Es una bofetada divina, de película americana. Le voy a pedir a Graciela que me enseñe". Por su parte, la dirigente del Peronismo Federal, Chiche Duhalde dijo sobre lo acontecido: “Se justifica la agresión porque este hombre es un provocador nato, no deja hablar y tiene una forma violenta desde el discurso. La actitud de Graciela fue defender a su familia, seguramente este personaje nefasto de la política argentina la ha provocado”. En la misma sintonía, Mauricio Macri dijo “Camaño no debe renunciar, ni siquiera lo noqueó”.
