La Portavoz debió aclarar tras los dichos de Larreta que apuntaban contra una «ley mordaza».
La portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, afirmó este martes que el Gobierno no evalúa impulsar una ley para penar los discursos de odio. “Lo que hay que hacer es cumplir con la legislación vigente y poner en debate de qué estamos hablando cuando hablamos de discursos de odio”, indicó en declaraciones radiales, y agregó: “No hay ningún proyecto que se esté analizando en ese sentido”.
Tras el atentado contra la vicepresidenta Cristina Kirchner, la posibilidad de avanzar con una regulación en el ámbito legislativo fue planteada por Victoria Donda, titular del INADI, en una columna publicada el domingo en Infobae, titulada “La política del gatillo”. Allí opinó que “urge tener una herramienta legal que sancione estas construcciones discursivas” y apuntó que “los periodistas y la dirigencia “no pueden hacerse los inocentes o los sorprendidos”.
Las versiones de que el Gobierno evaluaba lanzar una iniciativa de esta índole crecieron luego de que el lunes, el presidente Alberto Fernández se reuniera con Cecilia Moreau, titular de Diputados y el jefe de bloque oficialista, Germán Martínez.
La aclaración de Cerruti fue en una suerte de respuesta que ensayó la Casa Rosada respecto de los dichos del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. El jefe PRO anunció que la CABA recuperará el día de clases perdido el 31 de octubre por el feriado decretado por el Gobierno el viernes pasado, a raíz del ataque a Cristina, y cuestionó que el Poder Ejecutivo intente “controlar la libertad de expresión” con una propuesta de “ley mordaza”. Todo un gesto político en clave electoral, y pensando en una fuerte diferenciación del kirchnerismo.
En tanto luego de diputados de Juntos por el Cambio exigieran la renuncia de Victoria Donda por sus declaraciones acerca del ataque a la vicepresidenta Cristina Kirchner, la titular del INADI redobló la apuesta y ratificó sus dichos. «El discurso de odio no es contra cualquiera, es contra el peronismo”, expresó la funcionaria.
Por ahora, una ley orientada a regular los discursos de odio, parecería naufragar sin siquiera haber nacido.
