En una reunión inédita, las tres CGT y las CTA se reunieron con el massismo, el FPV, el PJ disidente, el FAP y la izquierda; duras críticas al Gobierno.
En una cumbre política sin precedente, las cinco centrales obreras y toda la oposición lanzaron ayer el más fuerte reclamo contra lo que definieron como políticas de ajuste del Gobierno y redoblaron la presión para que se modifique el impuesto a las ganancias y se apliquen medidas contra los despidos.
En el pedido coincidieron las tres CGT y, por primera vez, las dos CTA, lo que completó una postal de unidad sindical inédita en los últimos años. El gesto fue correspondido por la mayoría de la dirigencia política: todos los bloques de la oposición en la Cámara de Diputados participaron del encuentro y se comprometieron a avanzar en el tratamiento de proyectos para dar respuesta a los reclamos. Los próximos pasos todavía no están del todo claros.
Organizada por el Frente Renovador (FR), de Sergio Massa, la cumbre reunió a unos 40 jefes sindicales, entre ellos los de las tres CGT, Hugo Moyano, Antonio Caló y Luis Barrionuevo, y los secretarios generales de las dos CTA, Hugo Yasky y Pablo Micheli, y a los principales referentes del FR, del Frente para la Victoria (FPV), el Bloque Justicialista, el Frente Amplio Progresista (FAP) y el Frente de Izquierda (FIT). Todas estas bancadas suman unos 150 diputados.
"Le vamos a pedir al Presidente que se dé la discusión de estos temas urgentes para la vida de los trabajadores", dijo Massa, al abrir el encuentro, en la Cámara de Diputados. Con gestiones silenciosas, muchas a cargo de Graciela Camaño y de Facundo Moyano, el jefe del FR fue el máximo responsable del encuentro. "No podemos vivir más en un país donde sólo se atienda la agenda de los empresarios", agregó. Se lo notaba satisfecho. Tras apoyar el acuerdo con los buitres, se puso al frente de toda la oposición, relegó al FPV a un papel secundario y le arrebató la iniciativa legislativa al oficialismo.
El presidente del bloque de Pro, Nicolás Massot, se comprometió a facilitar la discusión. "El principal cambio es que estas discusiones ahora se pueden dar en el Congreso. Estamos dispuestos a debatir y a escuchar a todos, como lo hicimos en el acuerdo con los holdouts", dijo.
Convocados en un principio para exponer sus propuestas sobre cambios en Ganancias, los jefes sindicales terminaron instalando otra agenda. El principal reclamo fue que se apliquen medidas para frenar los despidos. "Es un problema que está afectando a la totalidad del movimiento obrero", alertó Moyano, el primero de los gremialistas que habló y el que tuvo a su cargo el cierre. También fue el que disparó más duro contra el oficialismo. "El que no está presente a lo mejor no tiene interés en escuchar la voz de los trabajadores", dijo.
Todavía más a fondo fue Caló. "Todos los temas son importantes, pero lo más importante son los puestos de trabajo. Si no hay trabajo, no hay impuesto a las ganancias", advirtió. También estuvieron José Luis Lingeri, Andrés Rodríguez, Armando Cavalieri, Luis Acuña, Gerónimo Venegas, Omar Maturano y Juan Carlos Schmidt, entre otros. Todos reiteraron que van a protagonizar una movilización el 29 de abril.
En la oposición también hubo coincidencias. "Hay una cuestión central: sin trabajo no se puede hacer nada, no se puede discutir nada. Y el mayor problema que tenemos en la Argentina hoy es la pérdida del empleo", afirmó el presidente del Bloque Justicialista, Oscar Romero. La que asignaba la palabra era Margarita Stolbizer. El FPV estuvo representado por varios diputados, entre ellos el jefe de bloque Héctor Recalde y el ex ministro de Economía Axel Kicillof. Pero el que habló fue Héctor Tomas, cercano a José Luis Gioja.
Ante este escenario, la izquierda presionó para que haya avances concretos. Néstor Pitrola y Myriam Bregman reclamaron que haya una sesión especial para tratar estos proyectos. Victoria Donda también metió presión. "Si realmente estamos todos de acuerdo en que no haya más despidos, tenemos que votar una suspensión de despidos hasta que se acabe la emergencia social", dijo.
Más allá de lo dicho, no hay acuerdo para sancionar una ley que limite los despidos. La idea del massismo, el único sector que hoy puede articular a toda la oposición, es convocar a reuniones para pulir proyectos de consenso. Para el FR la prioridad siguen siendo los cambios en Ganancias.
Fuente: La Nación
