Con la plena vigencia de la Ley en la provincia, el último fin de semana fueron clausurados 11 locales, la mayoría por no tener habilitación para expender alcohol y en dos boliches bailables el cierre fue luego que los inspectores verificaron la presencia de menores fuera del horario permitido. Los jóvenes emigran hacia la noche de Capital Federal. La actividad comercial de las discotecas bonaerenses cayó un 50%.
Aún la aplicación de la Ley de Nocturnidad aparece como en una etapa de transición, aunque ya trae sus dolores de cabeza. Varios dueños de boliches se anticiparon a las reglas, para acostumbrar a los clientes a las nuevas restricciones. Pero otros, los que más firmes se opusieron a esta iniciativa, aún resisten las medidas y con el argumento de múltiples habilitaciones estiraron los horarios de funcionamiento al máximo.
Los dueños de los boliches bailables aseguran que con las exigencias -tope de ingreso a los boliches a las 2, horario límite para la venta a alcohol 4,30 y cierre del local a las 5,30- la actividad comercial cayó en un 50 por ciento. Los jóvenes prefieren emigrar hacia Capital Federal, donde las discotecas no tienen ningún tipo de restricción.
Los controles nocturnos, fueron realizados en varios puntos del Conurbano y también estuvieron dirigidos a constatar habilitaciones, registros de personal, cumplimiento de los horarios para ingreso de público, venta de alcohol y cierre y medidas de seguridad exigidas por Bomberos.
En total, el fin de semana lluvioso se realizaron 43 inspecciones en negocios vinculados con la nocturnidad. En Olivos y en San Miguel dos locales bailables tuvieron que cerrar de madrugada porque habían permitido el ingreso de menores de edad. En Morón y Almirante Brown, las clausuras fueron en bares y almacenes por falta de autorización para vender bebidas alcohólicas.
