Lo anunció en un artículo publicado en la edición digital de Granma, el diario oficial, donde reconoció su delicado estado de salud para gobernar la isla.
El presidente Fidel Castro anunció su renuncia a los cargos de Jefe de Estado y de Comandante en Jefe de Cuba, después de casi medio siglo al frente del país, en un artículo publicado en la edición digital de Granma, diario oficial del Partido Comunista.
"A mis entrañables compatriotas, que me hicieron el inmenso honor de elegirme en días recientes como miembro del Parlamento [...] les comunico que no aspiraré ni aceptaré, repito, no aspiraré ni aceptaré, el cargo de presidente del consejo de Estado y comandante en jefe", escribió Castro.
En este mismo mensaje, el líder cubano añadió que "ha llegado el momento de postular y elegir al consejo de Estado, su presidente, vicepresidentes y secretario".
"No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título Reflexiones del compañero Fidel", añadió.
A su vez, el presidente se refirió a su crítico estado de salud y reconoció su imposibilidad de gobernar en este momento: "traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad y requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer".
Castro, de 81 años, comunicó su renuncia tras casi 19 meses de convalecer de una severa enfermedad que lo llevó a ceder el mando del país con carácter provisional a su hermano Raúl.
La decisión de no postularse para otro mandato de cinco años como jefe de Estado despeja el misterio sobre el futuro político del hombre que ha gobernado Cuba desde la revolución de 1959.
Castro se apartó temporalmente del poder el 31 de julio de 2006 tras una operación intestinal que lo tuvo, según dijo, al borde de la muerte. No apareció en público desde entonces, aunque se lo vio en varias grabaciones.
Sin condiciones físicas. Castro dijo en su mensaje no estar en "condiciones físicas" de encabezar otro mandato de cinco años como presidente, aunque, aclaró, goza de un "dominio total" de sus facultades mentales.
Su sucesor en la presidencia será anunciado el domingo, cuando el Parlamento cubano se reúna para renovar al consejo de Estado, que el mismo Castro ha presidido hasta ahora.
Raúl Castro, un general de 76 años que fue durante medio siglo su mano derecha y lo reemplaza interinamente desde que enfermó, es el candidato más firme para sucederlo.
En su mensaje, Fidel Castro dice que la vieja guardia que lo acompaña desde sus días de guerrillero en Sierra Maestra tiene "la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo".
CÓRDOBA, SU ÚLTIMA VISITA OFICIAL
A mediados de julio de 2006, Fidel Castro pasó por la Argentina. Fue su última aparición pública que, como estaba acostumbrado a hacer, sacudió al país.
Castro entregó destellos de su carácter que le alcanzaron para encandilar a miles de personas con uno de sus dramáticos discursos al aire libre, discutir con otros presidentes y hasta pelear cara a cara con algunos periodistas.
Apenas 12 días después, la edad y el deterioro físico ya no le permitirían al líder volver al poder que apretó durante medio siglo en Cuba. Durante su estadía en Córdoba, Castro se mostró afable con el público que siguió cada una de sus apariciones, particularmente cuando visitó, junto al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, la casa donde el líder guerrillero Ernesto "Che" Guevara pasó su infancia.
Delgado, histriónico y relajado, Castro sumó más de cuatro horas de retórica en público, entre las alocuciones que hizo ante los siete presidentes sudamericanos reunidos y los miles de simpatizantes que asistieron al acto nocturno al aire libre con el que cerró su gira. En esa noche, el hombre que predijo que la historia lo absolverá envolvió su cuello con una bufanda para protegerse del frío.
Consultado sobre su sucesión, dijo que una vez que ya no estuviese dejaría "millones de presidentes". En la mañana soleada en la que visitó la casa del "Che" en Córdoba se dejó fotografiar sonriente junto a Chávez y a amigos de la infancia del guerrillero ejecutado en Bolivia.
