La exintendenta de Rosario se impuso en la interna ante Roy Cortina, en una señal que busca establecer un proyecto propio.
Es la primera vez, en 125 años de vida, que la conducción política del Partido Socialista tendrá un liderazgo femenino. La exintendenta de Rosario Mónica Fein obtuvo el domingo más del 50% de los votos en una elección interna nacional en la que enfrentó a dos rivales identificados con las dos coaliciones políticas que pugnan en el centro de la escena y excluyen a alternativas que le escapan a lógica de la grieta. «No seremos furgón de cola de ningún proyecto nacional», sostuvo Fein tras ganar la elección.
El socialismo celebró elecciones internas en 16 provincias, con unas 350 urnas en las que votaron cerca de 20 mil afiliados (el 15% del padrón total) entre la propuesta de Fein, la de Roy Cortina, por Pluralismo Federal y que integra la coalición de gobierno de Horacio Rodríguez Larreta; y el dirigente Eduardo Di Pollina, Convergencia Socialista que está identificado con el Frente de Todos en Santa Fe. “Es un momento histórico para el partido. Un ejemplo de la vocación democrática después de su reunificación, más aún en tiempos de pandemia”, sostuvo la exintendenta.
Las urnas del Partido Socialista mandaron una clara señal, que busca que el PS sea una tercera vía, y una alternativa a la gran polarización nacional, una tarea muy dificultosa sobre todo luego de la derrota del progresismo en Santa Fe. su principal bastión de gestión y electoral.
“Nuestra propuesta busca evitar la grieta y trata de definir políticas de Estado, con diálogo y consenso, sin exclusiones. Pero no nos vemos ocupando un lugar en los extremos que hoy existen, incluso, adentro de los dos polos que tiene la política argentina, con el Frente de Todos y Juntos por el Cambio”, dijo Fein en ese sentido.
El principal test electoral que tiene ahora el Socialismo por delante son las elecciones de medio término en Santa Fe, en las que se elegirán senadores. Fuentes de la política santafesina aseguran que en las elecciones de medio término, la campaña suele nacionalizarse.
