Greenpeace pidió en la puerta de la Jefatura de Gobierno porteña la aplicación de la norma que promueve el reciclado y la reducción de residuos.
La agrupación ecologista Greenpeace escrachó al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, a quien acusó de estar realizando un boicot para impedir la aplicación plena de la Ley de Basura Cero, aprobada hace más de dos años por la Legislatura porteña, que establece la separación en origen y el reciclaje para reducir en forma progresiva la basura que se entierra en los rellenos sanitarios del conurbano bonaerense.
“Mauricio Macri no aplica la Ley de Basura Cero, que promueve el reciclado y la reducción de la cantidad de basura que se produce en la Ciudad; mientras tanto, Buenos Aires genera cinco mil toneladas de basura por día, que se depositan en rellenos sanitarios en distintas localidades del conurbano bonaerense”, se quejó la entidad en un comunicado.
Activistas de Greenpeace empapelaron el centro porteño con afiches en los que se leía "va a estar bueno Buenos Aires cuando Mauricio recicle”, en alusión al slogan utilizado por el jefe de gobierno durante la última campaña electoral.
El mensaje de los carteles finalizaba con un “PRO mesas sin cumplir”. “Queremos revertir una situación muy peligrosa. Macri está durmiendo la ley, hace una difusión tibia y ningún intento serio que esté a la altura de lo que la ley exige a la Ciudad; cuando esos esfuerzos “tibios” arrojen obviamente resultados negativos, se transferirá la responsabilidad a la población”, explicó Juan Carlos Villalonga, director político de Greenpeace Argentina.
Durante el escrache los activistas, enfundados en mamelucos naranjas similares a los de los recolectores de residuos, repartieron volantes y pegaron los citados carteles reclamando la aplicación de la Ley de Basura Cero.
La Ley 1.854 de ‘Basura Cero’, vigente desde mayo de 2007, es la solución ambiental a la gestión Integral de los Residuos Sólidos Urbanos, ya que promueve el reciclado e impone metas de reducción de residuos con destino a los rellenos, el 30 por ciento para 2010 y del 50 por ciento para 2012, tomando como base lo enterrado en 2004.
Para Greenpeace, el Gobierno porteño está apostando “al fracaso de la Ley para que continúe la apertura de rellenos sanitarios en la Provincia de Buenos Aires y abrir el debate para incinerar residuos”. “La falta de una campaña fuerte de educación y promoción de 'Basura Cero' es un modo de hacer fracasar todo el proceso”, explicó Villalonga.

