Las correcciones del INDEC reabrieron la discusión sobre la solidez de los datos oficiales y dieron al Gobierno margen para evitar la recesión técnica.
El nuevo informe del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) reactivó las sospechas sobre la conducción del INDEC. El organismo que dirige Marco Lavagna informó un avance de 0,5% en septiembre respecto de agosto, un número que superó por amplio margen las previsiones de las consultoras, que esperaban una baja leve. Ese resultado se combinó con una revisión de los meses anteriores y modificó por completo el cuadro del tercer trimestre.
Las estimaciones previas señalaban que julio tenía un descenso de 0,1% y que agosto sumaba un aumento de 0,3%. Sin explicación, el INDEC informó que julio subió 0,1% y que agosto trepó 0,7%. Con esa corrección, el trimestre exhibió una variación positiva y salió del terreno de recesión. Los analistas advirtieron que el rebote de septiembre resultó sorpresivo, pero la revisión de los meses anteriores generó una mayor conmoción, porque alteró la lectura de un período golpeado por la tensión electoral.
El INDEC también informó que la actividad registró un crecimiento de 5% interanual, uno de los valores más altos desde 2022. Según el propio organismo, el índice desestacionalizado avanzó 0,5% frente a agosto y el componente tendencia-ciclo subió 0,1%. Trece sectores marcaron alzas, con picos en Pesca (58,2%) e Intermediación financiera (39,7%). Este último rubro aportó la mayor incidencia positiva en la variación del EMAE, seguido por Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler. Industria manufacturera y Administración pública quedaron en negativo y recortaron 0,19 puntos porcentuales al índice general.
La consultora Equilibra describió el efecto de la corrección estadística. En su análisis señaló que “los últimos datos de la serie desestacionalizada de actividad sufrieron modificaciones significativas, elevando 1% el dato de Ago-25 entre la flamante publicación y la del mes pasado”. El informe agregó que la nueva estimación produjo una expansión de 0,5% en el tercer trimestre, por lo que el país “evita la recesión y es probable que deje un arrastre estadístico positivo para 2026”.
La posibilidad de una recesión técnica se mantenía abierta porque el segundo trimestre ya había cerrado en negativo. Si el INDEC confirmaba los datos originales de julio y agosto, el tercer trimestre también caía. Con las modificaciones, el Gobierno zafó del impacto político de un retroceso generalizado. Economistas del sector privado señalaron que la corrección se sumó a las dudas sobre los índices de inflación y pobreza, afectados por metodologías que, según especialistas, quedaron desactualizadas por decisión de Lavagna.
El oficialismo aprovechó el nuevo cuadro. El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el anuncio y lo calificó como un “tremendo dato”. En redes sociales afirmó: “A pesar de la incertidumbre electoral, la economía registró un crecimiento de 1,38% desestacionalizado septiembre contra junio!! A nada de máximos históricos en el nivel de actividad!”.
El canciller Pablo Quirno también destacó el desempeño. Durante el Foro Económico Argentino-Israelí declaró que “en el mundo no creen que este tipo de ajustes genere crecimiento, pero la Argentina está probando”. Además sostuvo que Milei “sacó de la pobreza a 20 millones de personas” y que “a pesar de la incertidumbre estamos creciendo al 5,2 por ciento en el año”.
El secretario de Finanzas, José Luis Daza, reforzó la lectura oficial y describió el dato como “extraordinario”. Según su interpretación, el número demostró “la potencia del superávit fiscal y de una política monetaria ortodoxa en blindar al sector real frente a la altísima volatilidad financiera”. Entre sus afirmaciones destacó que “¡la economía real se expandió!” y que el desempeño de octubre confirmó la fortaleza del programa económico.
Con la publicación del EMAE, el próximo paso será conocer la evolución del PBI del tercer trimestre. Los indicadores previos mostraron aumentos de 5,8% en el primer trimestre y 6,3% en el segundo. El INDEC publicará la cifra oficial el 16 de diciembre. Mientras tanto, la discusión por la transparencia del organismo estadístico se instaló en el centro del debate económico y político.
