La decisión del gobierno que encabeza la presidenta Cristina Fernández de negociar los compromisos externos con el Club de Paris al margen de la participación del Fondo Monetario Internacional es la adecuada.
Por Abraham Gak, Director del Plan Fénix, para Tiempo Argentino
Desde mi punto de vista, la decisión del gobierno que encabeza la presidenta Cristina Fernández de negociar los compromisos externos con el Club de Paris al margen de la participación del Fondo Monetario Internacional es la adecuada.
El gobierno tomó la decisión que corresponde, en un país que tiene condiciones para ejercer su independencia en materia económica.
En lo que a mí respecta, si fuera necesario pagaría al contado la deuda que el país mantiene con el Club de Paris, que por otra parte no es tan grande.
Lo que hay que resaltar es que hoy el país tiene una situación holgada en términos financieros. Creo que es un momento en el cual hay que tener bien lejos al FMI. La deuda externa ha sido siempre una variable económica que confinó a América Latina a las decisiones que se tomaban en los grandes centros financieros.
