Ambas Cámaras aprobaron el presupuesto 2010 con el acompañamiento en general de todos los partidos opositores exceptuando al Ari. El gobernador Daniel Scioli, el ministro de Economía Alejandro Arlía y el jefe de Gabinete Alberto Pérez se hicieron presentes en la Legislatura para presenciar la sesión del Senado que convirtió en ley el proyecto. Los legisladores también aprobaron su propio presupuesto y la última reforma al sistema impositivo, que implica una suba al impuesto inmobiliario rural.
El presupuesto 2010 para la provincia de Buenos Aires fue finalmente aprobado en ambas Cámaras sin ningún tipo de obstáculo.
El proyecto contempla un presupuesto de 65.500 millones de pesos, un déficit primario cercano a los 5.387 millones, una necesidad total de financiamiento de 10.716 millones de pesos y la creación de unos 10 mil nuevos cargos en la administración pública. Además incluye la posibilidad del Ejecutivo de endeudarse por unos 2100 millones de pesos para cerrar el ejercicio del 2009.
En la Cámara de Diputados el encargado de fundamentar el proyecto fue Franco Laporta (FpV) quien, además de describir sus principales ejes, sorprendió a la audiencia haciendo un llamado para unificar esfuerzos en pos de lograr un sistema de mayor coparticipación federal para la provincia. Reclamo que profundizaron los diversos bloques opositores.
“Miraba los números de lo que invierten, lo que gastan las provincias para cada uno de sus habitantes, y muchas tienen más posibilidades de hacer frente a todas las cuestiones sociales que la provincia de Buenos Aires” expresó Laporta y agregó “No hay posibilidad de proyecto nacional sin acompañamiento de la provincia de Buenos Aires, ya que es el motor impulsor de la nación”.
En ambas Cámaras la oposición -salvo el bloque del Ari-CC- decidió acompañar a la iniciativa “en general”, argumentando que aunque no concordaban en varios aspectos no querían poner trabas al gobierno provincial retrasando una herramienta de gestión fundamental. Sin embargo, llovieron las críticas y se opusieron a numerosos artículos.
En líneas generales se criticó la extracción de fondos del Instituto de Previsión Social (IPS) por parte del Ejecutivo provincial, la distribución de los gastos, la falta de contemplación del aumento salarial para el sector público y las proyecciones oficiales para el año que viene, en relación al crecimiento económico y la inflación estimada, considerándolas demasiado “optimistas”.
Desde el Ari, el senador Javier Mor Roig calificó al proyecto como una “carcaza vacía”, haciendo referencia a las imprecisiones acerca del destino de los fondos; e incluso insinuó que “habría que investigar” si algunas de las obras proyectadas no estuvieron contempladas en el presupuesto anterior. Finalmente se preguntó si no se trata de un presupuesto “testimonial”, que luego no se va a cumplir.
Por su parte, el diputado del Pro, Jorge Macri señaló que mientras el presupuesto en general significa un aumento del 17% con respecto al de este año, en las áreas sensibles el incremento es inferior. “En Seguridad hay un aumento del 7%, en Educación del 11% y, lo más grave, la inversión en Salud cae un 1%” señaló, y concluyó que la inversión total directa sólo aumenta el 1 %.
Desde el Gen-CC el senador José Zingoni expresó que el oficialismo equivoca la estrategia: “En estos tres años, los presupuestos que se han votado han profundizado la presión tributaria sobre los bonaerenses, principalmente sobre las actividades productivas”. Y agregó “terminamos con la paradoja nefasta de que la provincia va a terminar generando más obligaciones contraídas -es decir más intereses y capitales que tiene que devolver- que la plata que se necesita para ejecutar las obras”.
El diputado oficialista Juan Garivotto, que ya había sorprendido con algunas declaraciones en contra del proyecto, continuó con las críticas al interior del recinto -si bien finalmente votó a favor- manifestando que la provincia necesita tener un plan de gobierno.
Finalmente, en la Cámara Alta, el senador Federico Scarabino defendió la iniciativa aduciendo que la oposición “tiene una visión apocalíptica que no tiene que ver con la realidad que vivimos día a día”.
OTROS PROYECTOS
Además del presupuesto provincial, ambas Cámaras aprobaron la última modificación a la reforma impositiva que implica una suba del impuesto Inmobiliario Rural del 20% al 39%. Asimismo, los legisladores sancionaron su propio presupuesto, que asciende a unos 900 millones de pesos: 400 millones para la Cámara de Senadores y 500 millones para Diputados.
SCIOLI PRESENTE
Durante la sesión de la Cámara Alta, que transformó en Ley el presupuesto provincial, el gobernador Scioli se hizo presente en la Legislatura. De esta manera el mandatario provincial dio cuenta de la importancia que tiene el proyecto para su gestión, debilitada ostensiblemente por la crisis económica y financiera y la creciente conflictividad social.
Acompañado de su jefe de gabinete Alberto Pérez, Scioli escuchó atentamente la sesión desde el despacho del vicegobernador y presidente del Senado, Alberto Balestrini (quien le habría recomendado no hacerse presente en el recinto). Quien sí presenció la sesión desde uno de los palcos fue el ministro de Economía Alejandro Arlía.
Por Laura Elisandro
