Alejandro Granados es intendente de ese distrito desde su creación en 1995, aunque en los últimos dos años estuvo de licencia para hacerse cargo del Ministerio de Seguridad provincial. El año pasado prometió no buscar ningún cargo para el 2016, pero este año plantó la duda: "Soy yo o Dulce", en referencia a su esposa. Sin embargo, su hijo Gastón salió a pegar afiches manifestando su intención, mientras que la hermana massista de Alejandro le peleará la intendencia en las urnas.
Por Gonzalo Cores
El año pasado, dijo que “tiene que tomar mucha sopa para ser Intendenta”. En 2015, optó por ignorarla.
Así es la relación entre el ministro de Seguridad de la Provincia, Alejandro Granados, y su hermana, la senadora provincial, Leonor Granados, desde que ella optó por romper con el Frente para la Victoria y pasarse a las filas del Frente Renovador. Ocurrió en 2013, cuando Leonor lideró la lista de senadores bonaerenses del massismo, lo que significó una guerra abierta entre los hermanos por el control político de la Tercera Sección Electoral.
El ministro Granados es intendente de Ezeiza desde 1995. Desde el 2013, está de licencia para ocupar un área muy sensible de la Provincia: nada más ni nada menos que la cartera de Seguridad.
Mientras Leonor apuesta fuerte a disputarle la intendencia a su hermano en octubre, Alejandro opta por el hermetismo. Y cuando habla, siembra dudas sobre su futuro político.
En 2014 afirmó en varias ocaciones que, fuera cual fuera el resultado electoral, dejaría su cargo de ministro y de intendente en diciembre del 2015. Es decir, manifestaba que no estaba en sus aspiraciones ser electo por sexta como intendente.
Fue en ese momento en el que entró en la escena Isabel Beatriz Visconti, más conocida como Dulce Granados.
La esposa de Alejandro es diputada nacional y mantiene una excelente relación con la Presidenta de la Nación. Incluso, Cristina Kirchner en varias oportunidades anunció, públicamente, que “ahora (en 2015) es el turno de Dulce” en la Intendencia de Ezeiza.
La semana pasada, cuando el ministro fue consultado por Dulce, respondió: “Ahí estamos, que sí, que no”. Sin embargo, fue muy claro cuando le preguntaron por su hermana, Leonor: “No, de eso no hablo. Es Dulce o yo”.
Lejos de calmar las aguas, Leonor prefiere continuar con la marea intensa en la interna familiar y política de Ezeiza: “Hoy mi familia son mi mierado, mi hija y el resto de mis hermanos, que me acompañan en todo. Pero no Alejandro. Desde que tomé la decisión de trabajar con Massa, cortó conmigo todo tipo de relación, tanto a nivel político como familiar y personal”.
El juego de Alejandro trae a la memoria el coqueteo permanente de Néstor Kirchner a principios de 2007. Cuando era consultado por su posible reelección, en el entonces Presidente contestaba, muy divertido: “Puede ser pingüino o pingüina”.
De todas maneras, el rompecabezas familiar no finaliza ahí. Mientras Alejandro habla de “Dulce o yo”, se pegaron en las calles del distrito afiches con el lema “Gato 2015”. Ese es el apodo de Gastón Granados, hijo del matrimonio de Alejandro y Dulce.
Gastón es el actual Secretario de Obras Públicas de Ezeiza y presidente del club de fútbol Tristán Suárez, donde Diego Maradona estuvo cooperando en la dirección técnica del equipo profesional. A partir de allí, “el Gato” y “el 10” forjaron una amistad.
Aún no se sabe quién será el próximo intendente Ezeiza, ni a que fuerza política pertenecerá. Lo único seguro es que saldrá de la familia Granados.
