En un clima tenso, en el que las políticas de seguridad implementadas por Garré y por Scioli se muestran bien diferentes, la ministra de Seguridad de la Nación esquivó a la prensa. Sin emitir palabra, se limitó a acompañar al ministro de Trabajo Carlos Tomada en su lanzamiento como precandidato a Jefe de Gobierno.
La relación entre el kirchnerismo y el sciolismo comienza a complicarse, por lo menos en materia de seguridad, y las asperezas se vuelven difíciles de limar. Es que la política que está implementando la reciente ministra de Seguridad, Nilda Garré, no coincide con la que venía aplicando el ministro de Seguridad y Justicia de la Provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal.
Un enfrentamiento polémico, que llevó a Garré a ubicarse lo más lejos posible de la prensa en el acto que lanzó al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, como precandidato a Jefe de Gobierno.
Así, luego de los incidentes ocurridos el jueves pasado en José León Suárez, en donde dos jóvenes fueron asesinados por policías de la bonaerense, los choques salieron con más fuerza a la luz.
