Tras intensas negociaciones, la Cámara alta designó a 131 funcionarios judiciales. Entre ellos, dos jueces asumirán en cargos de los tribunales de San Isidro con sede en Pilar.
El Senado bonaerense aprobó en las últimas horas 131 pliegos para cubrir cargos en el Poder Judicial provincial, una decisión que permitió avanzar en la normalización de juzgados clave en distintos puntos del territorio bonaerense. Entre los nombramientos más relevantes, se destacan dos vacantes que impactan directamente en el partido de Pilar, bajo la órbita judicial de San Isidro.
Luis Daniel De Urquiza fue designado como juez del Tribunal del Trabajo, mientras que Nicolás Horacio Strobino estará al frente de un Juzgado de Familia. Ambas incorporaciones resultan cruciales para agilizar procesos judiciales en una zona donde la sobrecarga de causas y la falta de jueces titulares es una constante preocupación para los vecinos y profesionales del derecho.
Las designaciones se dieron en el marco de una sesión que comenzó con demoras debido a internas dentro del oficialismo y diferencias con la oposición. En total, 206 candidatos estaban en condiciones de ser nombrados, pero solo poco más de la mitad obtuvo luz verde.
La reunión de Labor Parlamentaria celebrada este miércoles allanó el camino para el tratamiento, aunque varios expedientes seguirán bajo análisis. Algunas objeciones fueron planteadas por referentes del oficialismo y la oposición, que pidieron más tiempo para evaluar determinados antecedentes. Se espera que el resto de los pliegos se trate en próximas sesiones.
La semana anterior, la titular del Senado se había reunido con los presidentes de los bloques Agustín Máspoli (UCR-Consenso Federal) y Cristian Gribaudo (PRO), en un intento por destrabar el tratamiento de los pliegos. Ese encuentro permitió cerrar acuerdos puntuales, como los casos de Pilar, aunque quedó claro que otros nombramientos seguirán negociándose.
Mientras tanto, el Senado continuará entrevistando a los pocos postulantes que aún no completaron esa etapa. La cobertura de los cargos en Pilar representa un paso adelante para el funcionamiento del sistema judicial en el distrito, donde la demanda de justicia crece al ritmo del aumento poblacional y el desarrollo urbano.
