Por medio de un comunicado oficial, el bloque peronista afirma que "se interrumpe una política estratégica, de país soberano, de desendeudamiento y reestructuración de la deuda externa, llevada a cabo por los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, en 2005 y 2010".
El Partido Justicialista de Vicente López rechaza enérgicamente la derogación de la Ley Cerrojo y la Ley de Pago Soberano porque la soberanía no se negocia. El triunfo de este gobierno, en esta votación, implica un retroceso para la Patria.
De esta manera se interrumpe una política estratégica, de país soberano, de desendeudamiento y reestructuración de la deuda externa, llevada a cabo por los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, en 2005 y 2010. Habíamos avanzado con el 93 % de los bonistas cortando con el sometimiento y el condicionamiento económico de organismos internacionales. Por nuestra negociación habíamos logrado el respeto y apoyo internacional como el de la Asamblea General de la ONU. Logramos una votación histórica para evitar que las renegociaciones de deuda sean interferidas por fondos especulativos para que otros países pudieran negociar con soberanía y dignidad sus deudas. Hoy parece inconcebible sucumbir frente a los pedidos judiciales de un juez local estadounidense.
La negociación propuesta por el actual Gobierno no defiende a los Argentinos sino a los fondos especulativos y sus administradores. Aceptar eso será hipotecar a varias generaciones con una deuda extraordinaria, sinónimo de hambre, desempleo y precarización.
El endeudamiento en el mercado de capitales, significa obligarnos a entrar nuevamente al F.M.I., el monitoreo constante de nuestra economía, la aplicación de formulas ortodoxas de ajuste, y someternos al chantaje de las calificadoras de riesgo. Todas recetas conocidas y padecidas por nuestro pueblo.
También resulta una amenaza real la posibilidad que esto habilite nuevos litigios causando nuevas deudas con el resto de los bonistas ya reestructurados.
Esperamos que en Senadores, los nuestros, sepan comprender su deber con el pueblo ya que evocan su representación e intereses. Este momento histórico amerita posiciones claras en defensa de nuestra Patria, de nuestra soberanía.
Los peronistas no podemos dejar nuestros principios fuera del recinto. La patria siempre esta primero, luego el movimiento, por la doctrina y convicciones, y por último, los hombres y mujeres que son circunstanciales pero quedarán en la historia, como traidores o patriotas, por sus acciones en momentos claves para nuestra Nación.
