Concluida la Segunda Guerra Mundial, dos potencias emergieron como paradigmas que representaron polos opuestos tanto a nivel político como social, y a partir de ese período comenzó una carrera armamentística sin precedentes en la historia de la humanidad entre estas dos potencias. Estamos hablando de los Estados Unidos de Norteamérica y la Unión Soviética.
Dicha carrera armentistica dio nacimiento en EEUU a un negocio altamente rentable. Grupos industriales estadounidenses comenzaron a mostrarse interesados en acrecentar la puja armamentística entre los dos estados durante la Guerra Fría para su propio beneficio económico, Dwight D. Eisenhower en su discurso de despedida a la nación se refirió por primera vez al mismo de la siguiente manera: “La conjunción de un establishment militar inmenso y de una gran industria armamentística es nueva en Estados Unidos […] Debemos protegernos contra la adquisición de una influencia injustificada del complejo de la industria militar. La posibilidad desastrosa de una acumulación de poder inapropiado existe y persistirá”» .
Desde entonces los distintos gobiernos de Washington se lanzaron a cuatro guerras en forma directa y otras de manera indirecta. En ellas se ha gastado alrededor de 2 billones de dólares, sin contar los gastos de reconstrucción, el cuidado a los veteranos o los intereses de los préstamos adquiridos: alrededor de 700.000 millones de dólares actuales en Vietnam, 100.000 millones en la Guerra del Golfo, 800.000 millones en Irak y 320.000 millones en Afganistán, según datos del Congreso.
Este complejo militar a lo largo del siglo XX y lo que va de este milenio ha cobrado una importancia vital para la primera potencia mundial, de hecho es un factor de poder muy influyente en el país del Norte y esto se ve reflejado en el presupuesto anual, alcanzando en 2011 el 25% del total del presupuesto.
EEUU encabeza el listado de países con mayor gasto militar desde hace décadas, alcanzando en el 2014 unos 610.000 millones de dólares, seguido lejanamente por China con 216.000 millones y Rusia, 84.000 millones. Sin lugar a dudas este negocio constituye un sector muy importante dentro de la economía Norteamericana, destinando más del 4% de su PBI al sector de Defensa.
Ahora bien, ¿cuál es el peso relativo de las empresas norteamericanas (complejo militar industrial) en la producción de armas a nivel global?
Según el Instituto Internacional de Estocolmo de Investigación para la Paz (SIPRI), las empresas norteamericanas encabezan la producción mundial de armas, en dicho ranking se encuentran: Lockheed Martin, Boeing, Raytheon, General Dynamics, Northrop Grumman, United Technologies y L3 Comunications. Estas empresas exportan armas por un total de 18.000 millones de dólares, siendo sus principales destinos los Emiratos Árabes Unidos, Australia y Corea del Sur .
Por otro lado, no pocas veces la política exterior del país del norte ha sido criticada por sus intervenciones militares en distintos países, influida y empujada por el lobby que representa a dicha corporación armamentística. El mismo es llamado el Triangulo de Hierro y lo conforman, el Pentágono, los contratistas militares y los cabilderos (lobbistas).
Considero que es casi una obligación para el análisis, relacionar la política exterior norteamericana y la situación de algunos países en conflicto. Tomando como referencia el Índice de Paz Global , que es un indicador que mide el nivel de paz de un país o región, el Sur Asiático es la región con menos paz a nivel global y no es casualidad que en cuatro de los cincos países que tienen los peores índices de Paz, EEUU ha intervenido directa o indirectamente en dichos países.
Sudán, Irak, Siria, Somalia y Afganistán son señalados como Estados fallidos con serios conflictos en la actualidad y la mano militar norteamericana se ha hecho presente en la mayoría de ellos.
La “Guerra del Golfo” en Irak en 1991 y posteriormente la invasión y ocupación norteamericana en el año 2003, después de que EEUU decretara que Sadam Hussein escondía armas de destrucción masiva. La invasión y ocupación de Afganistán de 2001, como consecuencia del ataque al World Trade Center y la decisión de George Bush de señalar a ese país como el responsable. Somalia, intervención a Mogadicsio en 1993. Y finalmente en Siria, en el marco de la Primavera Árabe diversos grupos armados se levantaron frente al régimen de Bashar al-Asad dando inicio a una guerra civil que perdura hasta nuestros días, EEUU ha armado y entrenado a la oposición del régimen.
En resument la caída del Muro de Berlín y el derrumbe del Bloque Oriental dio paso a un contexto de hegemonía militar norteamericana que asumió como una suerte de “Policía Mundial”, interviniendo en aquellos lugares que afectaban sus intereses estratégicos y apuntalando también el gran negocio que representa la guerra para dichas empresas bélicas, aunque cabe aclarar que es un negocio que se cobra muchas vidas humanas.
