El Frente Renovador no sólo intentará ponerle un tope máximo de dos mandatos a los intendentes, sino también a los caciques gremiales. Facundo Moyano, en las sombras, elabora el proyecto y dialoga con pesos pesados de las CGT. ¿Qué opinan Hugo Moyano, Antonio Caló y Luis Barrionuevo?
Por Gonzalo Cores
“Mientras que los gobernadores y los presidentes cambian, los intendentes siempre permanecen”, era una de las repetidas frases en el mundillo político hasta el 2011, cuando varios históricos jefes comunales del conurbano empezaron a perder (o perdieron del todo) su hegemonía distrital. A partir de ese año, la frase mutó a “mientras los gobernadores y presidentes cambian, los jefes sindicales siempre permanecen”.
El candidato a diputado nacional del Frente Renovador, Sergio Massa, encargó al legislador Facundo Moyano la elaboración de un proyecto de ley que “democratice” al gremialismo argentino. El tigrense primero propuso que los intendentes sólo estén habilitados a ejercer dos mandatos consecutivos. Ahora, pretende lo mismo para los secretarios generales de los sindicatos.
Facundo Moyano ya comenzó su tarea. Pero la labor más difícil será convencer a los jefes sindicales de la conveniencia de esa limitación. ¿Con qué argumento conseguirá sus apoyos? En el establishment gremial hay un temor generalizado a partir del fallo de la Corte Suprema de Justicia que diluye la personería sindical.
Hasta hace pocos meses, el poder lo tenían aquellos gremios a los cuales el Estado les otorgaba la personería. Pero a partir de este fallo de la Corte, una organización paralela puede disputarle la representación formal tanto en la conciliación con el Ministerio de Trabajo o en las negociaciones informales. Algo similar a lo que sucede con los metrodelegados del subte porteño. En sus conversaciones con los jefes gremiales, Facundo también argumenta que con este proyecto se le pondría un freno al avance de la CTA.
“La falta de democracia obliga a los laburantes a optar por la creación de una sindicato paralelo en vez de pelear la conducción internamente”, escribió Facundo Moyano en su cuenta de Twitter la semana pasada. El diputado no da entrevistas desde que Massa anunció su candidatura a diputado. Es explícito que apoya su postulación, pero para no generar más fisuras internas en la CGT (su padre se alió con Francisco de Narváez) intentará mantener el bajo perfil hasta el 27 de octubre.
Además, el joven diputado consideró que “la proliferación de sindicatos simplemente inscriptos indica dos realidades: la falta de representatividad y la falta de democracia sindical”. En ese sentido, sostuvo que “la falta de democracia obliga a los laburantes a optar por la creación de un sindicato paralelo en vez de pelear la conducción internamente”.
MOYANO VS. CALÓ
A fines de julio, Hugo Moyano ya se había manifestado a favor de legislar en ese sentido: "La reelección indefinida de los dirigentes sindicales se tiene que modificar. Lo hemos conversado, lo hemos discutido, lo hemos analizado y, por lo menos del sector nuestro, la mayoría de los dirigentes hemos coincido en que tenemos que empezar a buscar la forma de democratizar más las organizaciones gremiales". Sin embargo, el líder de la CGT oficialista, Antonio Caló, se expresó en disidencia: “No estoy de acuerdo en quitarle el derecho (a la reelección) a un secretario general bueno porque cumplió ocho años”.
HECHA LA LEY…
La diputada massista Graciela Camaño afirmó el fin de semana que su esposo, Luis Barrionuevo, titular de los gastronómicos, está a favor de limitar a dos los períodos de los jefes sindicales. Pero…hecha la ley, hecha la trampa. El periodista del diario La Nación que la entrevistó le comentó que, de aprobarse este proyecto, “los caciques sindicales serían una raza en extinción”. A lo que Camaño le contestó: “Sí, de todos modos, Barrionuevo no tiene tantos mandatos como se cree. Digo, en estos años aparecía representando al sindicato como secretario adjunto, no era el general”.
- “Secretario general al gobierno, secretario adjunto al poder” - retrucó el periodista.
- [Sonríe] Y bueno. Hay cosas que no vas a poder evitar - remató Camaño.
