El gobernador bonaerense se despega del silencioso rol que ocupó durante toda su gestión. Para la segunda etapa busca levantar el perfil, quizás amenazado por la figura de Mariotto, que lo escolta en la fórmula, o como estrategia para mostrarse con voz propia de cara a las presidenciales del 2015. En el apoyo a De la Sota, el reconocimiento a Del Sel, el pedido a Moreno, y el living de Susana, son algunos de los lugares donde mostró su impronta.
Desde siempre, el gobernador bonaerense Daniel Scioli ha mostrado un estilo diferente al del riñón mas duro del kirchnerismo. En los últimos días, a propósito de distintos episodios electorales, una vez más el ex motonauta se diferenció de los voceros más férreos del oficialismo.
En una de sus últimas declaraciones a los medios, Scioli opinó sobre los comicios que se desarrollarán en Córdoba el próximo domingo 7 de agosto, donde el kirchnerismo no tendrá representante.
Luego de que Zannini se esforzara en realizar acuerdos con los allegados del cordobés, y que obligó al kirchnerismo a mirar desde lejos la elección, Scioli expresó: “"Yo en Córdoba apoyo a De La Sota porque es peronista".
"Tengo una amistad y un reconocimiento a De la Sota por lo que significa dentro del peronismo y estoy seguro de que hará un gran trabajo en Córdoba. Yo lo apoyo porque es un compañero peronista y es el que expresa la mejor opción para su provincia", respondió al diario Clarín, que le hacía referencia a que desde la Rosada intentaron armar una lista para competir con el ex mandatario provincial.
Parece que la relación entre ambos es tan buena, que algunos especulan con que Scioli lo sumaría a un virtual proyecto presidencial para el 2015.
Antes del episodio en Córdoba, cuando todo el kirchenrismo se entregaba entero por Agustín Rossi en Santa Fe, el ex motonauta fue el único que advirtió que el humorista Miguel Del Sel tendría una buena elección. Y lo expresó, según dijo, desde la “intuición”.
Una vez consumado el papelón de Rossi y el batacazo del actor cómico, el propio Scioli lanzó una advertencia: "A veces a los que venimos a la política de otro lugar se nos subestima". El gobernador ya no es un silencioso soldado del proyecto de Cristina y parece buscar levantar el perfil.
Por fuera de lo electoral, interpretando el voto santafesino, una provincia con gran presencia agro-ganadera, Scioli había lanzado un pedido firme al Secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno. El ex motonauta solicitó la ampliación de los cupos de exportación de trigo por un volumen de 300.000 toneladas, en beneficio al sector del campo. Como contrapartida, el funcionario pidió al gobierno provincial trabajar en conjunto para sincerar los números de la producción triguera.
La frutilla que coronó el postre de los desafíos de Scioli se vio en vivo por televisión, en el programa de Susana Gímenez, en un sillón que adoran los opositores para no hablar de política pero donde se despotrica contra el oficialismo nacional. Allí, el gobernador dijo que la pasa “bien en ese living”, donde habitualmente se machaca sobre la problemática de la inseguridad, y donde el propio Scioli tuvo que hablar de su pasado menemista.
